En octubre de 2015, Luis Jara cumple medio siglo de vida. De esos 50 años, al menos 35 los hemos visto pasar por TV. Desde que fue aguachado por Don Francisco para el “Clan Infantil” de Sábados Gigantes -y los forzados intentos por hacerlo pololear con Miriam Hernández-, a Luchito lo hemos visto crecer como el rostro de la balada chilena. Primero en programas de mediodía con su hit “Ámame” (1985) y luego en horario adulto-estelar con un “Golpe de suerte” (1992), una canción que quizás resume su carrera, y que empezó a construir el trampolín para su carrera como animador.

Del joven y espinilludo Luchito al maduro y entertainer Luchito, Jara es parte del empapelado mural de la TV chilena. Tiene buena voz, malas letras y una extraña habilidad para causar estragos entre abuelitas y mamis. Está ahí, querámoslo o no. Y hoy, esa misma TV nos presenta una nueva etapa de su vida: esos 50 años en modo crisis de mediana edad. El tío Luis Jara.

Esa es la única explicación lógica y racional que existe al ver su último video, una secuencia de imágenes en Isla de Pascua, vestido a la usanza Rapa Nui, saltando y moviéndose como un adolescente.

Luis Jara

Lindo que rescate las tradiciones insulares, pero ¿cuál es la idea de poner escena toda esta parafernalia? Lucho Jara está en un proceso de mostrar y demostrarse vigente, de que las puede hacer todas, de que los años no le pasan la cuenta, tal como al papi que se queda hasta tarde en la fiesta de los 15 de sus hijos, no para vigilar a los niños, sino que para fraternizar. Ese mismo papi que se hace el cool con pases de baile que estuvieron de moda hace 30 años y cuenta historias de cuando fumaba marihuana, hacía caras pálidas y se curaba como tagua con los amigotes.

Obviamente, como todo proceso, el tío Lucho Jara ya había mostrado síntomas de esta crisis. En 2013 publicaba en Twitter una foto con sus hijos en Miami, rompiéndola arriba de una patineta y mostrando abdominales.

Luis Jara

Twitter

Luego vino el videoclip de “Cerca”, uno de los sencillos de su último disco y donde busca renovarse con una balada “disco” en la que. grita desesperadamente “quiero seguir siendo joven”, rodeado de jóvenes de verdad a los que quizás dobla en edad

Luis Jara - Cerca

¿Cuál será el siguiente paso? ¿El descapotable? Quizás ya lo tiene. El punto, sea lo que sea, es que seguiremos siendo testigos, así como lo hemos sido de sus bajas y alzas de peso, de la desaparición de su papada y de todo lo que lo rodea. Lucho Jara, el tío Lucho Jara, sin darnos cuenta fue siempre, es y será nuestro primer chico reality, y a medida que envejezca reiremos al recordar esta crisis que todo hombre tiene en su vida.