Llámenme pervertido, pero no hay algo más sexy que una Zombie. Verlas caminar entre medio de la horda, con sus heridas supurantes, gruñendo, con la ropa hecha harapos y la mirada perdida, hambrientas de cerebros, es una invitación a fantasear y desear la pronta venida del Apocalipsis de los Resucitados.

Por eso, en esta sexta versión de la Zombie Walk en Chile fuimos con una misión muy clara: derribar el mito de que los Muertos Vivientes son desagradables y repugnantes. Y esta galería lo demuestra:

 

 

Sobre El Autor

Periodista, romántico empedernido, sufridor confeso. Su vida es una película, una comedia romántica con toques dramáticos, pero comedia al fin y al cabo. Cree en Dios para los partidos de la Selección o cuando no puede olvidar a una fémina. Ama el tango y el Glam-Rock, pero no odia el reggaetón. No le gusta como sale en las fotos.