¡Uuugh, Navidad! Tiempo para simular que te preocupas por otra gente y en la que pierdes horas de tu valiosísimo tiempo tratando de encontrar un regalo perfecto para esas mismas personas.

La temporada en sí misma es estresante, pero no faltan aquellos que le ponen un poco más de presión con la peregrina idea del “amigo secreto”. Generalmente, es en la oficina de tu trabajo, pero se da puede dar también en otras áreas de tu vida. Pero al final, sea donde sea, el amigo secreto es lo peor.

Aquí, cinco razones que lo demuestran

1. TENER UN AMIGO SECRETO AL QUE NO CONOCES BIEN

Hacerle un regalo a un cercano no es tan terrible, lo conoces. Hacerle un regalo a un enemigo es aún mejor, desafía tu intelecto. Pero hacerle un regalo a Rebeca, una mujer de mediana edad a la que has saludado dos veces en el último año, mmm… no hay motivación posible ni una pista por donde pasar. ¿Qué si eliges una buena botella de licor, pero luego sabes que una alcohólica recuperada? Las opciones de errar se multiplican exponencialmente.

2. SER EL AMIGO SECRETO DE ALGUIEN QUE NO TE CONOCE

Básicamente, es lo mismo que el anterior, pero ahora eres tú quien tendrá que recibir un regalo de mierda. Una vez recibí un lápiz con una caja con clips. ¿Cómo diablos eso me va a hacer sentir bien en Navidad? Tomás, de diseño, nunca lo voy a olvidar. Sí, a pesar de que es un amigo secreto, sé que fuiste tú.

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3. LAS PERSONAS QUE NO ENTIENDEN EL CONCEPTO DE AMIGO SECRETO

La idea de amigo secreto consiste en, como su nombre lo dice, recibir un regalo de un amigo cuyo nombre no sabemos. Es un misterio. Lo único que sabes es la persona a quien le debes hacer un regalo. Simple, ¿no? El problema es que luego, todos los involucrados, comienzan a preguntar ¿quién te tocó?

Si no respetamos la regla, ¿para qué tomarse la molestia de jugar?

4. DARTE EL TIEMPO DE COMPRAR OTRO REGALO

Ya habíamos hablado al principio de esto. Comprar regalos siempre es una mochila pesada en la espalda. Si vives en el hemisferio norte, hace un frío de mierda. Si vives en el hemisferio sur, hace un calor de mierda. Luego, hay miles de personas tratando de hacer lo mismo y el centro comercial multiplica exponencialmente su esencia de pesadilla.

Si es difícil hacerse de ir a comprar para alguien que amas, ¿imaginen el entusiasmo de hacerlo para el estúpido amigo secreto?

5. LOS REGALOS

Lo anterior, obviamente, afecta la calidad de los regalos. ¿Alguien ha recibido algo realmente memorable en un amigo secreto? Si la respuesta es sí, te felicitamos, mantente en silencio. Pero la verdad es que la mayoría de la gente queda abandonada ahí, fingiendo su mejor cara de alegría, mientras tu cabeza piensa en tirarlo a la basura o reciclarlo para darlo como regalo a ese primo lejano que no ves hace cinco años y que acaba de anunciar visita a tu casa en Navidad.

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