Cuando se empiezan a acercar los días soleados y el calor, cuando se ven más cerca las vacaciones de verano, la total despreocupación por nuestro estado físico y estético empieza a mutar por un interés cada vez mayor por verse bien. Y esto no tiene solo que ver con estar más delgado o bronceado, sino también con procurarse de todas aquellas cosas que te hagan sentirte rudo y sexy.

Los tatuajes son uno de los accesorios más radicales que puedes usar para este fin. Un buen tattoo, bien hecho y en un lugar estratégico puede ser el complemento perfecto a esa mirada con mentón abajo, sonrisa chueca y cejas levantadas. Pero no es llegar y hacerse uno porque, está claro, a diferencia de una corbata no puedes regalarlo ni tirarlo a la basura.

Por eso te presentamos algunos consejos para que hacerse un tatuaje sea una experiencia genial y no la peor de tus pesadillas.

1. ELIGE UN DISEÑO QUE TE GUSTE Y UN BUEN ARTISTA

Mauricio Pinilla

Final de liga de futbolito, últimos minutos antes de la definición a penales. Tiraste un derechazo imparable que pegó en el travesaño. Buena razón para tatuarse, piensas, como lo hizo Mauricio Pinilla.

Podemos estar o no de acuerdo contigo, pero lo importante es que el dibujo que inmortalice ese centímetro que faltó para la gloria quede bien hecho. Y para eso es clave un buen artista.

Busca e infórmate sobre los tatuadores que tienes a la mano. Revisa sus trabajos (la mayoría tiene un book online), averigua cuál es su especialidad (uno que hace tribales no necesariamente es un buen tatuador de retratos realistas).

2. NO LLEVES A TU TROPA DE AMIGOS

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La experiencia de tatuarse tiene mucho de íntimo. Y aunque necesites de una dosis adicional de valor para someterte a las agujas, evita ir con toda la tropa de amigos. Pídele a uno que te acompañe, con eso es suficiente, no es necesario que lleves a tu millón de amigos de Facebook.

Si tienes hijos, no los lleves. Pídele a alguien que te los cuide, evita estar preocupado de que el niño ande corriendo y jugando a la escondida en la tienda. Por lo demás, en muchos lugares de tatuajes no permiten niños.

3. AFIRMA EL ESTÓMAGO Y DÚCHATE

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Ir a hacerse un tatuaje es algo importante. Antes de ir, tu cuerpo debe estar preparado por dentro y por fuera.

Por eso, antes de ir a tu sesión con el artista preocúpate de comer un buen desayuno o un buen almuerzo. No se te ocurra beber alcohol, por mucho que hayas visto en las películas como los personajes pasan por un tattoo-shop una noche de juerga.

Para ir relajado (y limpio), antes de ir a marcarte la piel, dúchate.

4. REVISA LO QUE TE VAS A TATUAR

hart-breakerEn tu cuerpo, lo primero que va a hacer el tatuador es poner una plantilla del diseño que va a dibujar. Revisa que esté puesta en la ubicación que elegiste para tu tatuaje, fíjate que no haya algún detalle extraño.

Si vas a tatuarte palabras o una frase, revisa que estén bien escritas, que esté bien la ortografía y que la frase tenga sentido. Esto es especialmente importante si vas a tatuarte algo en inglés.

5. PREPÁRATE PARA EL DOLOR

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Todd / https://www.flickr.com/photos/hryckowian/

Tatuarse duele, no es novedad, todo el mundo lo sabe. Eventualmente, dependiendo del lugar donde te vas a tatuar, de la complejidad del diseño, el dolor puede extenderse por largo rato durante y tras la sesión.

Las costillas, los pies, las manos, la cabeza y la columna son los lugares más dolorosos para tatuarse. Sin embargo, piensa positivo, respira hondo y quédate tranquilo. El dolor va a pasar.

6. NO TE MUEVAS

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Relacionado con lo anterior, y sabiendo que el tatuaje es un arte que implica dolor para el tatuado, haz todos los esfuerzos posibles para mantenerte quieto. Ayuda al artista a que pueda hacer las líneas de manera correcta para que el trabajo quede impecable, digno de lucir.

7. CUIDA TU TATUAJE

torbakhopper HE DEAD / https://www.flickr.com/photos/gazeronly/

El proceso de tatuaje no termina una vez que te miras en el espejo, pagas y te vas de la tienda feliz y sonriente. Se requieren de varios días para que el tatuaje se transforme en costra y cure correctamente, algo que es clave para la durabilidad del diseño.

Evita exponerlo al agua y al sol durante las primeras dos semanas. Una vez que ya está curada la cicatriz, protégelo con un bloqueador solar de factor 50 para evitar que empiece a desvanecerse.