¡Feliz 18 de septiembre, hic! ¿Somos amigos o no somos amigos? Se nos viene el Año Nuevo y el próximo 18. Otra vez…

Calma, calma, que todavía hay que vivir este. El deber -casi obligatorio- de la fecha es disfrutar, comer y dar el ejemplo de ser un buen republicano. Eso implica mantener tradiciones y actuar como si fueras el dueño de la fiesta.

Para esto se requieren habilidades y ciertas capacidades. La idea es que al final de las celebraciones un ¡salud! lleve tu nombre. Con el fin de conseguirlos hemos compilado 7 cosas que todo hombre debe saber hacer en Fiestas Patrias:

1. PONER LA BANDERA

La cuestión no es al lote. La bandera no debe estar desteñida o ajada y la hora de lucirla lo mejor es al tope de un mástil. No a media asta. Si no hay mástil, la ventana es un gran lugar. Puede ser de forma horizontal o vertical, pero con una condición: el cuadro azul, donde va la estrella, siempre tiene que estar en la zona superior y al lado izquierdo de quien la mira.

Bandera

2. TIRAR EL TROMPO

Un hombre de acción republicana debe manejar al dedillo los distintos juegos tradicionales. Para mantener a los niños contentos o para avivar al niño que uno lleva dentro. Hay diversos niveles, partiendo por cuestiones básicas: jugar a las bolitas (troya, incluida), confeccionar y elevar volantines (aunque sea un chonchón), tirar el trompo, manejarse con la rayuela, deporte nacional, y achuntarle al emboque. En un nivel más físico se requiere talento en la carrera de sacos y en el palo ensebado. Solo para nivel avanzado: montar a pelo de un caballo en una carrera a la chilena.

Trompos

vía juantiagues / flickr / by cc sa 2.0

3. HACER UN ASADO

Esta es una habilidad requerida en la vida en general, pero que se vuelve esencial en Fiestas Patrias. Un buen asador tiene en sus manos convertir el 18 en una experiencia inolvidable o en una para el olvido. El parrillero debe manejar diversas técnicas para prender el carbón, según las circunstancias en las que se encuentra, necesita conocer los tiempos de cocción de choripanes, trozos de pollo, costillar y cada uno de los cortes de vacuno a su disposición. Maneja sus herramientas con destreza, usa la sal como un buen habilitador y es capaz de atraer a la gente mientras prepara el banquete.

4. COMER COMO CONDENADO

El asado, las empanadas, el pebre, los choripanes. Hay que comer todo lo que caiga enfrente. Sin mañas, sin peros, porque lo comido y lo bailado no lo quita nadie. Ya habrá tiempo para comer ensaladas o ir al gimnasio. Obviamente, hay límites y eso lo sabe cada persona. La idea no es terminar intoxicado, empachado o vomitando en un rincón, triste, abandonado y humillado. Lo mismo pasa con los bebestibles: chicha, cerveza, vino, piscola. Disfruta de los manjares, pero sin quedar curado como tagua.

Empanada

Empanada de medio kilo / XY

5. TIRAR PAYAS

¡Aro, aro, aro! Tiempo para brindar.

Las payas son parte de la picardía nacional

y lo bueno es bajo la manga tener más de un par.

Tener bajo la manga más de un par,

ojalá nada de tu hermana ni nada genital.

No seas tan básico, demuestra ingenio y modernidad.

Paya

Pedro Encina / Flickr / CC BY ND 2.0

6. BAILAR CUECA

Ir a celebrar el 18 implica el riesgo de tener que bailar no uno, sino al menos dos pies de cueca. Si dijiste “no sé”, fallaste como ser humano. No importa que sea de salón, chora o una versión libre. La idea es que saques el pañuelo, aplaudas, zapatees y hagas el ocho.

7. COMPORTARSE COMO UN CABALLERO

El 18 es para celebrar y no pasar malos ratos. Nadie quiere borrachos odiosos, pilotos de Fórmula Uno o tipos pasados para la punta. Si te caes al litro deja las llaves a un lado y respeta a la gente que te rodea, en especial a las chicas. Si crees que alguien te hizo ojitos en una cueca, una cumbia o en un reggaetón, pero luego te dice que “no”, entiende, un NO es un NO en casi todos los idiomas del mundo.