Uno tiende a mirar a huevo el cinturón, a no comprender su real importancia a la hora de vestirse bien. Uno piensa que ceñirse uno que cruce la cintura sin causar asfixia basta y sobra. Pero no.

Un buen cinturón te eleva sobre el promedio en términos de estilo, mientras que un mal cinturón te da boletos al infierno.

¿Cómo elegir el correcto? Nos gustaría hacer una lista larga para que te quedaras eternamente en nuestro sitio, sin embargo, existen dos trucos, apenas dos verdades a la hora de usar cinturón:

1. DEBE COMBINAR CON TUS ZAPATOS

Si tus zapatos son negros, tu cinturón debe ser negro. Si tus zapatos son cafés o marrones, el cinturón debe ser café o marrón. No hay mucha ciencia detrás de esto. Simple y al hueso.

El cuero, obviamente, reina en situaciones profesionales. Color negro para estar pegado a la formalidad y el café para días más informales, aventurándose incluso con un traje azul. Si quieres salir del traje, busca cinturones de cuero con look gastado. Van bien con jeans.

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Ralph Lauren

¿Para shorts y actividades al aire libre? Explora caminos lejanos al cuero, pero mantiene la idea de mismo color con el calzado o tonalidades que al menos combinen.

2. EL TAMAÑO DE LA HEBILLA

Mientras más grande es la hebilla, la gente te toma menos en serio. Es inversamente proporcional y una relación comprobada sin la necesidad de científicos. Una hebilla gigantesca es simplemente ridícula a menos que estés filmando una película de cowboys o seas campeón de boxeo. La regla es para quienes usan trajes de oficina como para el resto del mundo que anda en jeans o shorts.

En serio, nada que se parezca a esto:

Cowboy