En el sur de Estados Unidos, ante la ausencia de una parrilla, no falta quien aplica sus mejores habilidades DIY para crear una, usando un tarro de basura limpio. La idea dio vueltas por años hasta que un emprendedor decidió darle un giro más pro —> y así nació la Po’ Man Grill.

Wes, su creador, nos contó que “cuando la gente la ve por primera vez creen que es una bisutería, pero luego ven lo que sale de ella y no lo pueden creer”. En otras palabras, la Po’ Man Grill no es un juguete, es una parrilla para hacer asados en serio. “Puedes poner cinco kilos de paletas de cerdo en la parte de abajo y entre 8 a 10 pedazos de costillas en los pinchos superiores”, ejemplificó Wes.

¿Qué hace diferente a la Po’ Man Grill y le da ventaja sobre otras parrillas?

“El tarro hace las cosas más fáciles. Permitiendo mínimas cantidades de aire en los orificios inferiores y una pequeña apertura en la tapa mantienes el calor. El calor aumenta y golpea la tapa para volver a la zona inferior, básicamente lo mismo que hace un horno de convección. Tampoco hay que pensar mucho. Si quieres cocinar rápido dejas una apertura grande en la tapa, si quieres cocinar lento una más pequeña”.

La Po’ Man Grill tiene pinchos, una puerta, un recipiente de goteo y una caja de carbón para prender el fuego. Su funcionamiento es tan simple que te permite hacer otras cosas, mientras la carne se asa. ¿Precio? En su sitio web cuesta enos de 100 dólares, mientras que en Amazon va por 114 dólares.