Después de un fin de semana de excesos siempre viene la culpa: ahora sí que me comprometo a un estilo de vida más sano, juro de guata que haré más ejercicios e incluso seré alguien que se preocupa del medioambiente. ¿Cuántas veces has escuchado esta cantinela? ¿3.507? ¿4.101? Siempre frente al espejo, contemplando la belleza de tu fofo abdomen. Pero, muchachos, siempre hay tiempo y una forma de fácil de empezar a doblarle la mano al destino.

Aquí, la bicicleta. Una solución que entrega muchos beneficios y a bajo costo:

1. Mejora tu salud

Una hora de bicicleta quema al menos 500 calorías y aumenta tu ritmo cardíaco. O sea, te ayuda a botar los excesos y a cuidar tu corazón. Lo mejor es que tus articulaciones -tobillos, rodillas- no están expuestas a un esfuerzo como es en el caso del trote. Por si fuera poco te entrega más energía, evitando aquellos día en que todo te da fatiga.

2. Alarga tu vida

Una consecuencia de lo anterior es que vives más. Un estudio en Dinamarca determinó que andar en bicicleta de manera constante puede aumentar tu expectativa de vida hasta en 5,3 años. La clave, eso sí, es involucrarse en un ejercicio de pedaleo fuerte, que te deje sin aliento por unos instantes, con la idea de mejorar tu resistencia cardiaca.

3. Te convierte en objeto de deseo

A todo lo anterior se agrega el hecho de que pedalear hace trabajar un sinnúmero de músculos que estilizan tu cuerpo: cuadriceps, gemelos e incluso tus abdominales. Ergo, te conviertes en un Adonis, en el favorito de las chicas. De hecho, una pequeña encuesta en el Reino Unido concluye que un 23% de la gente estaría dispuesta a ir de citas con un ciclista, el porcentaje más alto en una lista que incluye diferentes tipos de deportistas.

¿Qué tal? ¿Estás listo?