Los pasos de cebra son menos respetados que los minutos de silencio en un estadio. Sin embargo, son señales de tránsito esenciales para proteger la vida de los peatones. Por lo mismo, un pequeño pueblo pesquero de Islandia ensaya una creativa propuesta para que los conductores de vehículos por fin reduzcan su velocidad a la hora de enfrentarlos.

¿Su curiosa solución? Un paso de cebra pintado en 3D y que parece flotar sobre el aire.

El efecto visual es efectivo, ya que los conductores frenan al pensar que hay un objeto en el camino.

La iniciativa fue implementada en la localidad de Ísafjörður, de solo 2.500 habitantes, y hasta ahora va de la mano de buenos resultados, tal como ha ocurrido en Rusia, India y China, otros países que han recurrido al truco.

Para lograr el efecto, el trabajo de pintura es muy especial y demanda una ejecución sumamente pulcra. En particular, la faena estuvo a cargo de la empresa especializada en pintura de carreteras Vegmálun GÍH.

Al cabo de un tiempo que no fue precisado, las autoridades locales realizarán una evaluación para determinar la efectividad de este novedoso cruce peatonal. Sobre todo cuando comience a correrse la voz de que los bloques no son sólidos, sino que una ilusión óptica similar a las del Coyote vs. El Correcaminos.

¿Qué crees de la iniciativa? ¿Qué otras medidas serían útiles para que se respeten los pasos de cebra?