La única cosa que odio de tomar cerveza es que, al menos hasta ahora, estaba obligado a tomar la botella completa.

Ustedes dirán “¿quién puede dejar una cerveza a medio tomar?” y reírse de mí. Sin embargo, hay exquisitas cervezas artesanales que vienen en botella grande, que resultan más económicas que comprar los porrones, pero que no se puedes dejar abiertas sin riesgo a perderla.

Ven que no es tan ridículo lo que estoy diciendo.

Pero por suerte, los Beer Savers están aquí para ayudar a personas como yo, que aman el sabor de la cerveza, y que pueden tomarse algunos sorbos sin perder el resto.

Consisten en unas prácticas tapas de silicona creadas por Kegworks y que permiten tapar la botella de chela que quedó a medio tomar, evitando así que el aire termine por dañar el noble brebaje. O incluso mantenerla tapada mientras tomas y así ayudar a conservarla fría en esas calurosas tardes de verano que se acercan.

Lo mejor de los Beer Savers es que son baratos. Un paquete de seis cuesta solo USD 9,99 en la tienda online Amazon.

Como son reutilizables, también pueden ser de mucha utilidad para aquellas personas que preparan su propia cerveza en casa, ya que mantendrán estéril la boquilla de la botella hasta poner la tapa corona definitiva.

¿Dónde está el Nobel para estos genios? ¿Qué crees de la idea de Beer Savers?