Decir que la cerveza corre por las venas de Estados Unidos no es una exageración. Su producción industrial y artesanal tiene números astronómicos. Por ejemplo, en 2013, nacieron 22,43 millones de kilolitros de maravillosa cerveza en las más de 3.000 cervecerías que brindan magia a lo largo y ancho de la nación.

Cerveza suficiente para festejar alegrías o para llorar las penas.

Justamente esta última opción, la de las penas, nos motivó a hacer una investigación de campo. Con la idea de olvidar la elección de Donald Trump, salimos de nuestros cuarteles en Boston para recorrer distintas cervecerías locales. Lo hicimos con la ayuda del servicio que entrega City Brew Tours.

tour-cerveza-02

El tour cervecero comienza en las calles hipster de Jamaica Plain, hogar desde 1986 de Sam Adams, la cervecería artesanal más grande de Estados Unidos. La narrativa de su CEO, Jim Koch es que sus cervezas provienen de una receta familiar que data de 1890.

Como sea, es imposible hablar de cerveza artesanal sin mencionar su producto estrella: la Boston Lager. Con 5º de alcohol es una cerveza que apuesta al bebedor promedio, una fórmula que va a la segura y con la que ha construido un imperio. Si bien Boston es la casa central, donde se crea la magia, la producción de la cerveza a mayor escala se hace en Pensylvania y Cinccinatti.

tour-cerveza-03

¿Cómo sabe una Boston Lager? A la cerveza que mereces después de un largo día de trabajo.

En sus cuarteles centrales también probamos la Winter Ale y también fuimos conejillos de Indias para una edición de una cerveza sour que no estaba nada mal.

tour-cerveza-downeast

La segunda escala de la ruta fue un desvío. De los caminos de la cerveza pasamos a la bebida de mayor crecimiento en Estados Unidos, en los últimos tres años: la sidra de manzana. Angry Orchard (de Sam Adams) es una de las grandes protagonistas de la expansión, pero de a poco se le arrima competencia. Una de las que gana fama de manera meteórica es Downeast, gracias a su Original Blend.

Creada en 2011, en un dormitorio estudiantil, la gran gracia de esta sidra -según sus creadores- es la utilización de jugo de manzana (principlamente McInstosh) natural. Nada de concentrados. La fórmula ha dado resultados, ya que luego de diversos cambios de domicilio parecen haber encontrado una casa definitiva en East Boston.

El sabor, por cierto, es la otra clave del éxito. Además de la Original Blend, probamos su edición Cranberry, la Summer Blend, la Winter Blend, y hasta su versión limonada, la cual fue inexplicablemete dada de baja.

tour-cerveza-05

Después de un par de horas de líquido llenando la vejilla, siempre es buena idea afirmar el estómago. Con ese objetivo en mente, la próxima parada del City Brew Tour de Boston fue el Brew/Pub CBC, cuyas siglas significan Cambridge Brewing Company.

Dentro del barrio en que también se encuentra el MIT, CBC combina cervezas propias con platos que también llevan su mágico líquido entre los ingredientes.

Al vaso llegaron su célebre Amber Ale, una IPA, su Pumpkin (calabaza) Ale, sabor esencial en el otoño de Boston y Nueva Inglaterra, y hasta un hubo un pequeño sorbo de una stout añejada en barriles de bourbon. Todo para acompañar una hamburguesa con queso cheddar de Vermont y cebollas glazeadas con la amber de la casa.

¡Yum!

tour-cerveza-07

La parada final en este tour fue la Mystic Brewery, situada en Chelsea, el barrio obrero/latino de la ciudad.

Ahí la fórmula es crear sabores emparentados con las viejas tradiciones belgas y en donde no existe la palabra lúpulo. La magia de la cerveza ocurre con los otros elementos esenciales de su alquimia: agua, granos y, en este caso, con especial énfasis en levadura cultivada desde distintas frutas presentes en la Nueva Inglaterra.

El viaje comenzó con una inofensiva saison de 4,3º, se pasó por una poco convencional y ácida cerveza de cranberries de 6,5º, y el cierre vino con The Null, una de sus perfectas y balanceadas quads de 11º, y que se convirtió en el epílogo perfecto de una jornada que puso 2,5 litros de cerveza en la barriga y obligó a cinco paradas en los baños.

Por suerte no tocaba manejar.

tour-cerveza-08