Son muchas las veces que en Sesiones de Coaching Individual alguien llega acongojado porque reconoce que se siente atascado en la friendzone. Que cada vez que posa su vista en alguna mujer, ella ya lo ha ubicado en ese cercano y a la vez lejano lugar: el del “eterno amigo”.

Antes que nada es clave saber si efectivamente estás en esta situación. Para ello, recapacita si en tus relaciones con mujeres, estas te devuelven un trato particular, deferente, o prima una actitud exenta de interés personal. Aquí algunas preguntas:

  • ¿Muestran ellas algún tipo de intención de provocar encuentros íntimos, situaciones románticas o se impone la no planificación e incluso las reuniones grupales?
  • ¿Tiendes a ser requerido para aportar con consejos sobre el actuar en la vida amorosa de tus amigas?
  • ¿Suelen tener el lenguaje y conducta cuidadosa, asociado a la coquetería, o es el mismo que usarían con una amiga?
  • En sus encuentros, ¿el vestuario de ellas delata algún tipo de atención, esmero o denota sólo comodidad, relajo e incluso desprolijidad?

Si el resultado a estas breves preguntas te reconfirman en tu estado del “Súper Amigo-Nunca Pareja”, podría ser momento de que tomes medidas para acceder a un lugar más provechoso en el terreno del amor. Aquí algunas pistas sobre algunos cambios que podrías efectuar frente al mundo femenino:

1. Si no eres terapeuta, deja de dar consejos. Abandona el lugar paternal. Una mujer recurre al “consejero” cuando encuentra ese alguien siempre abierto a la escucha, una persona paciente, de alta disponibilidad. Ofrécele derechamente una buena terapia, la ayuda de personas calificadas.

2. Saca la voz. Nada más atractivo para cualquier mujer que un hombre que declara lo que anhela en la vida, hacia donde van sus sueños.

3. Exige cuidados en la misma medida que tu los entregas. Si te vistes adecuadamente, cuidas tu hablar y eres educado, demanda lo mismo del otro lado.

4. Si al ser cariñoso recibes una respuesta de “te quiero como un hermano”, para el carro ahí mismo. Se asertivo: di lo que quieres decir, en ese mismo momento y de la manera correcta. Una frase como “yo ya tengo una hermana” puede ser una salida divertida con un mensaje bien claro.

5. Deja de hacer favores a todo el mundo. Hombres y mujeres que indiscriminadamente están en el servicio, tienden a perder su identidad. Incluso, la actitud generosa pierde fuerza.

6. Toma la iniciativa. Dejar pasar tanto tiempo puede que desanime a cualquier mujer, mata el misterio y con ello cualquier atisbo de atracción.

Finalmente, hay que tener en cuenta que nadie es gusto de todo mundo y que, tal como lo dice el dicho, “siempre hay un roto para cada descosido”. Que si has ido cosechando amigas por la vida no te desanimes porque suele suceder que, con el tiempo, muchos amigos del pasado se reencuentran y son capaces de dar inicio a esa relación que aparentemente estuvo cuajándose por años.

Es lo que le sucedió a mi vecino Sergio, eterno enamorado de Liz. Luego de 25 años, hoy forman una sólida pareja que pareciera estuvo esperando ese momento perfecto, el momento mágico en que fueron capaces de descubrirse ambos en la misma dimensión e igual anhelo.