Si asumimos que todo es real y nada es producto de la imaginación (uno nunca sabe en estos tiempos), lo que leerás a continuación es una de las historias más épicas relacionadas con Tinder. Incluye dos personas que se gustan mutuamente, una buena cena, una inesperada visita al baño (no para orinar) y la necesidad de llamar a los bomberos para rescatar a una mujer atrapada en una ventana.

Traigan el popcorn.

  • Lugar: Bristol, Inglaterra.
  • Personas involucradas: Liam (Romeo virtual) y una chica no identificada, porque Liam es un caballero y no quiso exponerla demasiado al escarnio público, luego de los hechos que conocerán prontamente.

Entonces… Liam invitó a su match de Tinder a comer a un restaurant llamado Nando’s, en el que ambos pasaron una adorable jornada. Tras la cena, decidieron ir al apartamento de Liam para tomar unos tragos y conocerse un poco más.

Todo bien hasta que en un momento la chica decidió ir al baño. Luego de unos minutos…

“Ella regresó con una mirada de pánico y me dijo que tenía algo que decirme: fui a hacer pu en tu baño y la cadena no funcionaba. No sé porque hice esto, pero me desesperé. Con papel higiénico, metí las manos en el inodoro y tiré lo que hice por la ventana

¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?

Sí, la dulce princesa de la noche, enfrentando un problema que todos hemos tenido con una solución no muy ortodoxa.

Después de la valiente confesión y hablarlo un poco, porque la confianza es la base de toda relación amorosa (?), ambos decidieron recuperar el “paquete” y botarlo en un lugar más adecuado para luego olvidarse completamente del incidente.

Pero al entrar al baño se dieron cuenta de un doble desafío: el espacio entre la ventana y la próxima pared era exiguo (30 cm. aproximadamente) y la ventana solo se podía abrir desde la parte superior. Liam sacó una foto con un cameo del problema, justo a la izquierda, envuelto en papel.

Liam sugirió romper la ventana, pero después de diversas consideraciones y análisis, la chica de esta historia convenció a Liam de su pasado como gimnasta amateur para cumplir la misión.

Segundos después, cabeza abajo, la chica se introdujo por la ventana en posición invertida y tras dos o tres intentos… ¡Éxito! Capturó el paquete y se lo entregó a Liam . ¿El problema? El exiguo espacio dejó a la pobre muchacha atrapada.

Y sí, hay prueba fotográfica.

Jajajajá.

Sí sabemos que se están riendo, porque no les pasó a ustedes.

En fin. Liam, súbitamente, tenía a su agradable cita de Tinder atrapada en la ventana del baño, después de haber rescatado un surullo que ella misma había producido y que, por alguna extraña razón, había fallado en deshacerse por métodos tradicionales.

Luego de 15 minutos de intentos en vano y con la chica aún cabeza abajo, Liam hizo lo que todo hombre de acción haría: llamó a los bomberos por ayuda.

Cuatro bomberos llegaron a la casa y después de otros quince minutos lograron rescatar a la chica.

En las maniobras debieron romper la ventana y eso es finalmente lo que nos lleva a saber sobre esta aventura. Como es un estudiante de postgrado, Liam no tenía dinero suficiente para las reparaciones, las cuales fueron avaluadas en unas 300 libras esterlinas (240.000 pesos chilenos). Por eso, pidió ayuda a internet a través de la plataforma GoFundMe.

Obviamente, los trolls se dieron un paseo con la historia, pero al mismo tiempo la solidaridad brilló de una manera que da esperanza a la humanidad (?). De hecho, hasta el momento se han reunido más de 2.200 libras esterlinas.

Liam prometió que el dinero sobrante no quedará en sus bolsillos, sino que se donará en partes iguales a dos organizaciones: 1) Toilet Twinning, la cual crea inodoro con cadena en países pobres (¡60% de la población mundial no tiene acceso a esto!) y 2) Una caridad relacionada con bomberos, por su buen humor y trabajo profesional.

¿Qué tal? Ahí tienen un final feliz.

En cuanto a Liam y la chica esperamos que tengan una segunda una cita, se casen y tengan hijos y nietos para avergonzarlos cada vez que cuenten la historia.