2032, San Angeles. Después de 34 años en una cápsula de criogenización, el sargento John Spartan es despertado para combatir a un criminal de nombre Simon Phoenix. Las cosas no son lo mismo y lo prueba cuando conoce a la teniente Lenina Huxley, quien en algún momento lo visita y le propone tener sexo. Sin embargo, la consumación del acto ya no es carnal, sino que a través de un dispositivo de realidad virtual (VR).

La escena es parte de Demolition Man (1993), una película protagonizada por Sylvester Stallone y Sandra Bullock, que a estas alturas parece haber sido premonitoria en torno a la relación VR + sexo. El desarrollo de Oculus Rift, Google Cardboard, HTC Vive y el Samsung VR Gear, entre otros, han convertido el sueño en una realidad. Y aunque podamos insistir en que la realidad virtual tiene muchos usos que van más allá del sexo, sería obstinado negar la importancia de este -principalmente a través del porno- a la hora de acarrear a esta incipiente industria.

Por lo mismo, y como una forma de ponernos en la piel de John Spartan, es que decidimos probar la experiencia y saber cómo es ver porno de realidad virtual sin que nadie nos lo contara.

I. LA HERRAMIENTA

Cardboard

A nuestras manos llegó un Google Cardboard desarrollado por Minkanak. Los Google Cardboard son los dispositivos de realidad virtual más baratos en el mercado, por lo que son ideales para saber si te gusta o no la experiencia, sin tener que ir a la banca rota. Su precio: 15,99 dólares más gastos de envío.

El Google Cardboard consiste en una pequeña caja de cartón con dos lentes y un espacio para poner tu smartphone, la pantalla que proyectará la realidad virtual frente a tus ojos. También viene una correa de velcro para sujetarla en tu cabeza, un manual con instrucciones y un código QR para instalar la app que habilita el sistema VR. Todo el proceso toma menos de dos minutos.

II. LA EXPERIENCIA

¿Dónde encontrar porno VR? Obviamente, en el baúl de internet. Hay varios sitios que ofrecen el servicio, pero como la idea era solamente probar, recurrimos al paraíso del porno gratis: Pornhub.com. Hace unos meses, la compañía estableció una alianza con BaDoink VR para ofrecer unos 50 clips de unos cinco minutos en que puedes tener una pequeña muestra del potencial detrás de la realidad virtual.

Después de ver “180 degrees of Double D”, “” y “Donald Trump Sex Tape XXX Parody”, la experiencia fue la siguiente:

Sumergirse en el porno VR es básicamente vivir el porno en primera persona (POV o point of view para los entendidos). Hecho principalmente para hombres, el contexto es generalmente el de un tipo sentado en un sofá o acostado en una cama que simula ser tú. Frente a ti, entonces, aparece la estrella porno que siempre soñaste, dispuesta a cumplir tus fantasías. Insistimos, frente a ti, quitándose la ropa y viendo cada detalle de su cuerpo.

El Google Cardboard no es el dispositivo más avanzado en cuanto a resolución y puede causar un efecto de mareo por unos 15-20 segundos, pero una vez comprendidas las limitaciones, entrega una vista bastante cercana a la realidad. Más si eliges la calidad de video 1080p. Para ponerlo de una manera más gráfica, usando un dispositivo VR te sientes totalmente inmerso en una habitación paralela, en la cual puedes mirar en cualquier dirección (360º), incluyendo el techo o el piso. Donde van tus ojos, va tu mirada.

vr porn

En cuanto al acto mismo, la realidad virtual consigue ángulos de visión muy similares a los que tienes en tus posiciones sexuales favoritas. Desde ese punto de vista (lo visual), y a riesgo de ser majadero, el porno VR consigue una experiencia que fácilmente puede enviciar a quienes no tienen una vida en pareja activa, y hasta plantear dudas técnicas a los que sí la tienen. ¿Es engaño? ¿Es infidelidad?

Por otra parte debes asumir que el Google Cardboard (y los otros productos VR) todavía tiene un par de elementos pendientes para mejorar. En especial:

  • El audio
  • El sentido del tacto

El primer punto se puede resolver de manera parcial utilizando un par de audífonos. Si el video fue filmado con buena calidad de sonido, no hay nada de qué quejarse. La experiencia se potencia y se acerca bastante a lo real.

Con respecto al tacto, ahí todavía queda camino por recorrer. La experiencia VR es tan buena que a uno le dan ganas de tirar las manos. ¿El problema? Al frente solo hay aire. No hay sensación de estar con otro cuerpo o sentir otra piel, y actualmente no hay muchas soluciones que puedan resolver este desafío. Sin embargo, ya hay gente trabajando en el desarrollo de tecnología háptica. De hecho, en la última E3 se presentó el Gloveone, un guante que promete emular el sentido del tacto en la punta de tus dedos.

¿Cómo mejorará esto la experiencia del porno de realidad virtual? No lo sabemos. Cuando lo probemos, se los contamos.