A la hora de las fantasías pareciera no haber lugares prohibidos para tener sexo. Con tal de satisfacer el deseo carnal buena es la playa, el asiento trasero de un auto, los baños de un restaurante o un avión o un callejón oscuro. Y ad portas de una era de exploración de otros mundos, también vale agregar lo que está fuera de nuestra atmósfera: el espacio.

El desafío, sin embargo, es mayor. No basta con mover tus caderas. De hecho, hay varias consideraciones que incluso quitan toda sensualidad al acto. Al menos eso queda en evidencia en un artículo de Gizmodo, en el cual entrevistaron a dos expertos:

  • Mark Shelhamer, ex jefe científico del Programa de Investigación Humana de la NASA.
  • John Millis, jefe del departamento de Ciencias Físicas e Ingeniería de la Universidad Anderson.

Ambos discutieron el asunto, la idea de tener sexo en el espacio, y según su experiencia estos son los elementos que deberías ponderar antes de quitarte la ropa.

PRIVACIDAD

Las naves espaciales no tienen mucho espacio, por lo no habría un lugar demasiado íntimo para el coito. Shelhamer dice que incluso el viaje turístico de una pareja carecería de la privacidad necesaria, porque estarían acompañados de un astronauta.

LOS MOVIMIENTOS

Ahora si lo tuyo es el exhibicionismo aparecen otras complicaciones. Una de ellas es la gravedad cero. Tener sexo en estas condiciones plantean un verdadero desafío físico, porque cada impulso de tu cadera empujaría a tu pareja lejos de ti. Lo ideal, según Mills, sería anclarse a la nave y a sí mismos para poder proceder, lo cual resultaría sumamente incómodo.

LAS ERECCIONES

Quizás el tema más sensible de todos, porque hay dos elementos que se unen para reducir cruelmente las posibilidades de tu excitación. Por un lado, la sangre circula de otra manera en el espacio, impidiendo que se acumulen grandes flujos en alguna parte específica de tu cuerpo. Y eso incluye a tus genitales.

Luego viene el hecho de que la duración de los viajes especiales reduce los niveles de testosterona en los hombres. Como dice el viejo dicho: no libido, no party.

SUDOR

Finalmente, la barrera del sudor. En la Tierra, las gotas de transpiración corren hasta evaporarse. En el espacio, sin embargo, debido a la microgravedad el sudor crea pequeñas piscinas de líquido en las zonas afectadas, “especialmente donde hay contacto con la otra persona”. Pero no es todo. A medida que te mueves, piscinas de líquido expulsados desde el cuerpo comenzarían a flotar alrededor de los amantes.

Sexy. 😏

Ahora si todo esto te parece muy demoledor, recuerda que al menos nos queda Kate Upton flotando en gravedad cero, gracias a Sports Illustrated.