Con la cercanía del 14 de febrero, no faltan los que se envalentonan con la fecha y sacan su lado más cursi romántico para proponer matrimonio a la mujer que los acompaña.

Bueno, para ellos -y para quienes lo hacen en otras fechas- es necesario recordar que hay formas y formas de hacerlo. Muchas son buenas (generalmente las que se hacen de manera íntima), pero muchas más son simplemente malísimas ideas.

En vista de esta últimas, quisimos hacer una lista, por el bien tuyo y de la dama, con las 6 peores formas de pedir matrimonio. Por favor, evítalas:

1. EN PÚBLICO

Nos referimos específicamente a las que se hacen en medio de una multitud. Rodeado por extraños. ¡Nooooooo!

Insistimos, una propuesta de matrimonio debe ser íntima, no durante un partido con 40.000 personas en las tribunas o en el medio de un mall (qué mal lugar para hacerlo). ¿Qué tal si ella dice NO? Te lo dijimos y te lo mereces.

proposal

2. CON UN VIDEO EN YOUTUBE

¿Estás tratando de decirle al mundo que eres el tipo más romántico del mundo, que eres súper original o que la amas? Una propuesta de matrimonio no es para satisfacer tus impulsos exhibicionistas ni tu maldito ego, sino que de regalar amor a la otra persona. Además, tampoco eres tan original, menos si lo haces con una canción de Bruno Mars.

3. EN UN RESTAURANTE DE COMIDA RÁPIDA

Esperamos que esto sea bastante obvio. Una propuesta es una ocasión especial. Invierte un poco de dinero y si pretendes hacer LA PREGUNTA, hazlo en un lugar que no venda hamburguesas y papas fritas.

4. CON EL ANILLO EN LA COMIDA O EN UN TRAGO

Aclaramos, no hay nada malo en una propuesta de matrimonio en un restaurante (si es un restaurante especial y que la haga sentir importante). Dicho esto, también recomendamos evitar poner el anillo cerca de la comida o un trago. Aunque las posibilidades sean bajas, nadie quiere que una noche romántica termine con una visita a emergencias o esperando el flujo natural de la digestión para recuperar el símbolo de vuestra futura alianza.

valentines

El anillo a la vista, nunca camuflado en la comida.

5. A CIEGAS

La idea es evitar las sorpresas muy grandes. Si te vas a casar con alguien es porque lo has hablado. Y si no lo has hecho es bueno preguntar al círculo cercano de tu pareja para tantear terreno. El punto es que al dar el salto uno aterrice en un colchón blandito y no en un bloque de cemento.

6. EN EL TRABAJO

A menos que sea con una presentación en PowerPoint… Ja. No hablamos en serio. Una propuesta de matrimonio en el trabajo es lo menos romántico que existe en la Tierra. NO.