La proliferación de tecnologías digitales ha hecho que muchas personas prefieran interactuar de manera virtual antes que tener una conversación cara a cara. El sexo no escapa al fenómeno y no faltan quienes se sienten más tentados en ver un video XXX que en tener una relación física con otra persona.

Si ese es tu caso, quizás seas un pornosexual.

Más que un concepto trendy, la pornosexualidad pareciera ser una orientación sexual. O al menos eso es lo que sugiere un artículo aparecido en el sitio Medical Daily.

De acuerdo al reportaje, el acceso cada vez más directo a contenido para adultos (en sitios como Pornhub, RedTube o XVideos) ha hecho que la experiencia sexual formativa de miles de personas haya estado más ligada a un video en internet que a un ser humano real. Luego, la autosatisfacción es un proceso mucho más simple que tener que lidiar con temas como la conquista, la intimidad y otra serie de interacciones inherentes a las relaciones humanas.

“La conveniencia de descargarse sexualmente sin el trabajo, la vulnerabilidad, la intimidad y el contacto con otros puede ser muy atractivo para muchas personas”, afirmó Christene Lozano, una terapista sexual entrevistada por Medical Daily.

Si bien hay personas que creen que en realidad el término es solo una forma de “ocultar inseguridades”, poco a poco aumentan los casos de personas que se identifican a sí mismas como pornosexuales. Uno de ellos, por ejemplo, afirmó:

“Si tengo que elegir entre ver videos porno o tener sexo real por el resto de mi vida, elijo el primero, en cualquier momento”

Según la investigación, la pornosexualidad es una orientación más predominante en hombres que en mujeres.

Por cierto, ser pornosexual no es una excusa para ver porno en la oficina, porque sería como estar teniendo sexo real con uno de tus colegas.