Ricky Ma Wai-kay, un hongkonés con dinero, tiempo y ciertas necesidades, sorprendió al mundo hace unas semanas al presentar un robot muy parecido a Scarlett Johansson. Lo hizo con silicona, impresoras 3D y complejos circuitos, lo llamó “Mark-1” y juró que no estaba basado en Scar-Jo ni que era para propósitos sexuales, mientras el mundo se miraba entre sí, diciendo, “sí, claro Ricky, cómo no 😉 “.

Bueno, Ricky está de regreso y mientras cranea su prototipo “Mark-2” acaba de anunciar que está produciendo un manual para que otras personas hagan sus propias novias robot.

Bienvenidos al e-♥.

“Mucha gente se siente muy sola y no sabe comunicarse con chicas o chicos… No creo que ellos deban enamorarse de un robot, pero tener un robot como compañía podría ayudarlos sicológicamente”, afirmó Ma al South China Morning Post.

Tranquilo, el libro aún no está listo, pero si eres de esos que se soba las manos con la noticia y celebra la idea de fabricar una novia DIY (Hágalo Usted Mismo), un pequeño problema: la versión robot sexual de Scarlett Johansson Mark-1 le costó a Ma unos 50.000 dólares.

Suerte.