Cuando uno va a un restorán, por regla general, espera que las carnes, los pescados y acompañamientos -especialmente los vegetales- deben ser frescos y estar preparados por las manos de un chef profesional. Mejor aún si este goza de prestigio y reconocimiento entre sus pares. A uno jamás se le cruzaría por la mente que el origen de los ingredientes puede ser una lata de conserva, uno se sentiría al menos decepcionado.

Sin embargo, hay lugares donde la comida enlatada goza de una excelente reputación. En muchos casos, incluso, refiere a productos de exportación que han sido elaborados con insumos de la mejor calidad, por ejemplo, el caviar.

Pero volvamos a los restoranes. En algunos países europeos, el consumo de pescados, mariscos y otros manjares abrazan el modo conserva sin asco y hasta son catalogados como delicatessen. España y Portugal llevan la bandera, en una tendencia que hoy se expande a naciones de otros continentes como es el caso de Japón y Estados Unidos.

A continuación les presentamos algunos restoranes alrededor del mundo que han visto en esta opción una forma de innovar en el negocio de la gastronomía de manera simple y tal vez hasta muy conveniente en términos comerciales.

CAN the CAN

En la ciudad portuguesa de Lisboa está el CAN the CAN, restorán que este 2014 celebró su segundo aniversario y que fuese co-fundado por el Chef Kleanthis Konstantinidis (Akis). Su apuesta culinaria pone como elemento central de sus platos, ingredientes enlatados.

Akis, quien es de origen griego y de profesión es arquitecto, vive hace 25 años en Portugal y fue en este país donde surgió su fascinación por la gastronomía, especialmente por las latas. Los lusos ven las conservas como un alimento de alto valor agregado y no solo una opción ante la necesidad o una emergencia.

Todo el restorán gira entorno a las latas, no solo la comida. La decoración también las incluye, las coleccionan y hasta hay una gran lámpara que adorna el hall central, confeccionada sólo con latas de sardinas con la perilla que funciona como abrelatas, la más tradicional, emblemática y antigua de todos los tipos de conservas.

Para conocer más detalles de CAN the CAN, es decir, sus instalaciones, ubicación privilegiada y por supuesto su oferta gastronómica, lo más indicado es visitar su sitio web.

El otro cofundador de CAN the CAN, Rui Pregal da Cunha, explica el concepto en este video:

Mr. Kanso

Corresponde a una cadena de restoranes -o franquicia- que se encuentra presente en las ciudades de Tokyo, Osaka y Nagoya, Japón. La oferta culinaria es la mayor entre todos los que sirven comida enlatada, ya que cuenta con gran cantidad de conservas que se producen en los países asiáticos, pero además suman exquisiteces envasadas en Europa, Estados Unidos y otras naciones de los 5 continentes.

En Mr. Kanso el menú supera los 300 platos y posee un servicio simple, efectivo y rápido: el contenido de la lata se vacía en el plato y a lo sumo se calienta, antes de servirlo en la mesa o en una barra, al estilo de un sushi bar.

La empresa que opera este negocio, Clean Brothers espera abrir otras 15 sucursales de Mr. Kanso. Cada franquicia tiene un costo de US$ 38.000 equivalentes a unos CL$ 21 millones. Si alguien está interesado en montar su propio negocio o simplemente conocer más del concepto la sugerencia es usar un traductor para visitar el sitio web.

Mr Kanso

Mr. Kanso / Facebook

Maiden Lane

En la primavera de 2013, Nialls Fallon y Gareth Maccubbin, abrieron el bar Maiden Lane, en la ciudad de Nueva York, con sólo tres ideas en mente: vino, cerveza más pescados y mariscos enlatados. 

El concepto culinario, así como el nombre del local, se inspira en la calle Maiden Lane, la cual albergó el primer mercado de Manhattan. Tanto el menú como la decoración es minimalista y con un claro estilo escandinavo, es decir, un espacio simple y funcional. Tan sólo un congelador para preservar ciertos alimentos que no son enlatados y una cocina, para los pocos platos que se sirven calientes, conforman la cocina del bar.

El menú se compone principalmente de pescados y mariscos enlatados, embutidos, queso, más una serie de ensaladas y sándwiches, todo ello a un precio razonable y bastante bueno. Por ejemplo, una cucharada del más fino caviar, servido sobre crema fresca, cuesta US$ 3; un trozo de boquerones al vinagre, tan sólo 1 dólar. Básicamente, la forma de servir ciertos bocados es a la usanza española, mundialmente conocida como tapas.

¿Quién dijo vino? Hay una carta con más de 50 botellas de prestigiosas viñedos, principalmente del viejo continente, todos escogidos para brindar el mejor maridaje con pescados y mariscos, así como también con las carnes, embutidos y quesos que son parte del menú. También hay champagne.

Para saber más de estos nuevos sabores en conserva, lo indicado es formarse una opinión. Visita el sitio web.

Lata Barra

A pasos de la Sagrada Familia, en Barcelona, se encuentra Lata Barra, un bar donde la especialidad es la comida enlatada. Un negocio sencillo que surgió a raíz de un simple hecho como fue probar unas conservas de la marca francesa La Belle Iloise Fue así como Carmen del Pino, se entusiasmó con la idea y para concretarla viajó hasta Bretaña (Francia) para conocer la fábrica y sellar el trato con los propietarios de la empresa de conservas.

La decoración es simple y común a todos los restoranes y bares del tipo, es decir, anaqueles donde se exhiben las latas y los vinos que forman parte del menú y la carta del local. Cabe destacar que el colorido diseño, en su estilo vintage, y de las conservas conjugado con las botellas de vívidos colores del etiquetado, son suficientes para brindar al lugar de un ambiente muy acogedor.

Para satisfacer el paladar de los comensales, Carmen seleccionó 24 variedades de enlatados del extenso catálogo de productos del fabricante francés -con más de 30 años en el mercado- y los acompaña con vinos y vermut de Casa Mariol, un reconocido viñedo del país ibérico.

Al igual que en los otros restoranes y bares de esta nota, los parroquianos no sólo pueden degustar la comida en el lugar, sino que también pueden comprar las conservas para disfrutarlas en cualquier momento o bien hacer un original y sabroso regalo. Si alguien quiere saber más no dude en visitar el Facebook de Lata-Barra.

Lata-Barra

Lata-Barra / Facebook