Hace unos días, la vida me puso frente a las vitrinas de Trejo’s Coffee & Donuts, la tienda de rosquillas de Danny Trejo, el actor chicano de tez curtida y bigote machísimo que suele hacer de malo en las películas de Robert Rodríguez. Sí, el mismo de Machete.

Más de alguno recordará que anunciamos la apertura del local, en pleno barrio Hollywood de Los Angeles, California, sin pensar que semanas después haríamos realidad un sueño (?): someter las rosquillas a la crítica culinaria.

¿Cuáles son mis credenciales? No tengo grados académicos en la materia, pero vivir en Boston es un doctorado en sí mismo. El Beantown es el lugar de nacimiento de la cadena Dunkin’ Donuts (meh) y joyas como Union Square Donuts y Kane’s Donuts, dos verdaderos imperdibles en la carrera de la diabetes.

Pero volvamos a Danny Trejo.

La tienda está ubicada en la esquina de Santa Monica Boulevard y Highland Avenue. Sus paredes de intenso rosado facilitan bastante su búsqueda. De hecho se ven a casi a una cuadra de distancia.

LAS DONUTS DE DANNY TREJO

Una vez en su interior viene la tarea difícil: elegir las donuts. Hay más de 25 sabores, incluyendo opciones para veganas, con precios que van entre los USD 1,75 y los USD 3,25.

La tienda abre entre las 7 de la mañana y las 3 de la tarde. Cuando entré, cerca del mediodía, varias se habían agotado, por lo que me quedé con las ganas de probar la donut Margarita (tequila, limón y sal). Dicho esto, opté por las siguientes cuatro alternativas:

  • Da Berry Bomb: Donut rellena con mermelada de berries, frambuesa y arándanos.
  • Nacho: Donut con jalapeño, ciboulette, salsa picante y queso cheddar.
  • Maple Pig: Donut con jarabe de arce, vainilla, azúcar morena y tocino confitado.
  • Dulce De Leche: Donut con dulce de leche, azúcar morena y sal.

Cada una tenía su gracia. Da Berry Bomb, por ejemplo, cumple su promesa y su relleno de berries explota inmediatamente en la boca, requiriendo habilidad para no desperdiciar ni una gota de mermelada y una servilleta para no manchar tu ropa. La donut Dulce de Leche es un poco más pesada, pero el toque de sal ayuda un poco a cortar su sobredosis de dulzura.

La Maple Pig también tiene una buena carga de dulzor, pero lo más interesante es que antes de dar mordida, lo primero que entra al organismo es el olor del tocino, creando una maravillosa experiencia en cada ataque de tus dientes

Para el final dejamos la Nacho, la que parecía más ruda, gracias a la presencia de jalapeño y salsa picante. ¿Dolió? La verdad que no. Tanto la masa usada en la donut como el queso cheddar son suficientes para sepultar sus efectos más dañinos, dejando apenas un mínimo cosquilleo. Si bien esto puede decepcionar a algunos, la verdad es que tiene lógica: por su densidad sería casi imposible comer una donut que picara hasta lo más profundo del alma.

Al final nos fuimos de Trejo’s Coffee & Donuts pensando que sus sabores son interesantes y que si bien no son las mejores donuts del planeta, vale la pena hacer una parada en la tienda. Tanto para disfrutarlas como para decir que un día estuviste en la tienda de donuts de Danny Trejo, un rudo que se rindió a su lado más dulce.