La corbata y la camisa: dos víctimas frecuentes del aceite o, mejor dicho, de nuestra impericia y torpeza para comer o cocinar. Lo que antes era la muerte total para nuestra prenda, que debía ir directamente a la basura, hoy encuentra una solución.

El sitio Food52 tiene la receta: espolvorea harina, maicena, bicarbonato o talco para bebé sobre la mancha. Tócala para que se integre y déjala reposar para que se absorba. Luego, cepilla el exceso y aplica detergente lavalozas líquido directamente en la mancha y tócalo suavemente, sin frotar.

Luego, lava con el agua más caliente que puedas y que esté permitida por tu prenda. Para ello, revisa la etiqueta de ésta para saber cuál es la temperatura máxima que soporta.

Repite el proceso las veces que sea necesario hasta remover el total de la mancha.