El automóvil, uno de los inventos más revolucionarios en el mundo de los transportes, con el tiempo también se ha transformado en una excelente herramienta para realizar otras actividades humanas. ¿La más noble? Convertirse en una cama temporal para el placer de los amantes, para cumplir la fantasía cochinona que siempre imaginaste. El auto es como un wingman, un socio, un Sancho dispuesto a acompañarte en todas tus aventuras, y mejor si esta acaba con la chica de tus sueños y sin ropa.

Eso sí, tener sexo en un auto requiere cierta expertise, cierto asesoramiento que algún día, quizás, te convertirá en maestro.

Obviamente será la experiencia la llamada a perfeccionar tus habilidades, pero XY trata de ayudar con un poco de teoría para acortar el período de aprendizaje. Aquí: cinco consejos para tener sexo en un auto.

1. Ten un auto. Parece una recomendación obvia, pero para tener sexo en un auto necesitas uno y este tiene que ser imperiosamente tuyo. No puede ser prestado, pues nadie quiere fluidos ajenos en su vehículo. Así que si es el auto de tu padre o el de un amigo, trátalo con respeto, como un templo sagrado y ni se te ocurra mancillar las batallas de otros soldados con tu desnuda humanidad.

sexo en auto

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2. El tamaño sí importa. No cualquier auto sirve para las actividades amatorias que planifica tu mente. Si tienes un city car, las posibilidades de realizar tus fantasías se reducen a la capacidad elástica de la cual puedan gozar tu y tu pareja. Si eres hiperlaxo o hiperlaxa, felicitaciones. Para el resto de los mortales, un auto pequeño es incómodo y puede llegar a matar la pasión producto de los accidentes involucrados en el intento. Si el auto es espacioso, procura buenos asientos reclinables o hacerlo en el asiento trasero. Nunca en el del conductor, ya que el volante limita las maniobras. Una van o una SUV, así como un carro old school, califican como vehículos perfectos.

3. Procura tener sexo con otro humano. Las fantasías sexuales parecieran no tener límites, por lo mismo te alentamos a que cualquiera que esta sea, involucre la presencia de otra persona. Aléjate de cualquier objeto circular del cual luego no puedas escapar. No seas un mito urbano más, en historias que relacionen rodamientos, cajas de cambio, frenos de mano o vaya a saber uno qué diablos.

4. Ni rápido ni furioso. Tener sexo en un auto requiere que el vehículo esté detenido. Manejar y tener sexo son actividades incompatibles. Es cierto que al orgasmo le dicen la pequeña muerte, pero no por eso vas a plantearle un cara a cara a la muerte real. Eso es para películas como “Crash”, para la ficción. En la vida real no corras riesgos estúpidos ni pongas en peligro la vida tuya o la de otros.

5. No molestar. Ya dijimos que para tener sexo, el auto debe estar detenido. Sin embargo, hay otro punto que se desprende de esta condición. El auto necesita ser estacionado en un lugar que otorgue privacidad, pero que a la vez sea seguro. Muchos amantes elijen miradores, en la cumbre de un cerro, como una opción perfecta para desatar la pasión. Y lo es, mientras que los índices de delincuencia en el sector lo permitan. Lo otro es que no quieres ser interrumpido por algún oficial de la ley en pleno acto, quien golpeará la ventana y arruinará la fiesta.

policia

La policía podría arruinar tu fiesta. O quizás no. (CC BY 2.0 / http://www.flickr.com/photos/e3000/)