Si pensabas que octubre podía ser el mes ideal para reducir tu grasa abdominal y empezar a trabajar en un six pack veraniego, arma letal para derretir a las chicas en la playa, aquí te entregamos una palabra clave para postergar el arduo trabajo muscular y justificar la fatiga: Oktoberfest. La fiesta más grande en honor a la cerveza comienza este sábado en Alemania y se extenderá hasta el 6 de octubre. Será la versión 180 del evento que hace sacar pecho a los bávaros -y sobre todo a las bávaras- y que espera reunir a más de 7 millones de visitantes con un objetivo claro en mente. Tomar, tomar, como si el mundo fuera a acabar. No importa que sea ale, lager, stout. No importa que sea rubia, roja o morena.

Ir al Oktoberfest, el original, es una aventura que todo beer lover debe experimentar al menos una vez en la vida. Y aquí en XY te damos algunos datos esenciales para recibir la sonrisa de una teutona, para no ser un “bierleiche” y, en definitiva, sobrevivir al evento con clase y distinción.

1. Bolsillos con cocodrilos. Dentro de una Europa que se cae a pedazos económicamente, Alemania sigue siendo la roca de la cual todos se afirman. La palabra crisis es un murmullo lejano y eso se nota en el precio promedio que tendrá un jarro (Maß) de un litro de cerveza: 9,66 euros (13 dólares), un 3,6% más caro que en la edición 2012. Un verdadero asalto a plena luz del día, pero que los visitantes están dispuestos a pagar, debido a que el consumo promedio per cápita se estima al alza. Ir a Oktoberfest -sin contar pasajes de avión ni estadía- requiere un esfuerzo monetario importante, porque además de la cerveza debe contemplar la compra de souvenirs, que van desde el mug hasta el dirndl o el lederhosen, las vestimentas típicas del evento. Si no quiere quebrar, anda con moderación y no gastes a destajo.

Oktoberfest

El espacio vital en Oktoberfest es mínimo


2. Lleva lo justo y lo necesario.
O sea, pocas cosas y mucha paciencia. El espacio vital es escaso durante el Oktoberfest. Las carpas preparadas se llenan con facilidad, al punto que moverse es igual a estar sentado en el sofá mirando tele. Una mochila, por ejemplo, sería una molestia innecesaria. Dato 1. Cada año se pierden cerca de 4 mil objetos, puedes recuperarlos al fin del evento y en un plazo de seis meses. Si nadie los reclama, se rematan. Dato 2. Hay que llegar antes de la 9 de la mañana para intentar entrar a una carpa. Al mediodía ya puede ser un poco tarde.

3. Palabras clave. Siéntete, respira y habla como un bávaro. El alemán puede ser un idioma difícil, pero en ambiente de jolgorio tampoco es que debas necesitar mucho. Dí “danke” para dar las gracias y repite “¡prost!” cada vez que choquen o quieran chocar tu jarro de cerveza. ¡Salud! Siempre mirando a los ojos para evitar 7 años de mal sexo. Si te sientes envalentonado canta “Ein Prosit der Gemütlichkeit”, que sería algo como hacer un brindis por la felicidad y un sentido de pertenencia. ¿Más envalentonado? Saca lustre a “Ich liebe dich” (te amo) frente a una hermosa damisela soltera. ¿Cómo saber que es soltera? Lee el dato número 4. ¡Ah! Evite ser un “bierleiche”, que sería estar muerto de borracho, en calidad de bulto.

Dirndl

Dirndl con nudo a la izquierda = muchacha soltera

4. Descifrando el vestuario. Las vestimentas típicas de Oktoberfest son varias, pero las más tradicionales son el lederhosen, esa mezcla de short y jardinera apretada que usan los hombres, y el dirndl, que es el vestido que lucen las chicas y que destaca su tren superior. A este último hay que poner especial atención, no solo por lo que deja expuesto, sino que también por la información que entrega sobre el estado civil de la muchacha, algo importante considerando que el alcohol gatilla reacciones pasionales. Todo va en el nudo que va atado a la altura de la cintura. Si está a la derecha, la mujer está comprometida. Si va a la izquierda, la mujer está soltera.

5. No todo es cancha. La cerveza da alegría, incluso para bailar. Como hay poco espacio, a muchos genios de les ocurre subir a las mesa y hacer sus oompahs. El problema es que zapatear arriba de la mesa no está permitido legalmente. Así que ojo con el entusiasmo.

Un dato extra es planificar la visita con anticipación. Los alemanes son ordenados y agendan hoteles y lugares en las carpas con harto tiempo de antelación. Hacer todo a última hora solo encarece la aventura.

Si no tienes cómo diantres ir Münich para celebrar el Oktoberfest espera a desquitarte en la versión local de tu país. Oktoberfest es tan popular que ya conquistó al mundo.