Los tatuajes son maestros, pero mucha gente, al considerar la dificultad que significa borrárselos en caso de arrepentimiento o error, no es capaz de reunir el coraje suficiente para poner la piel bajo la aguja. Y es entendible: quitarse la tinta de un tatuaje es un proceso largo, doloroso y muchas veces deja marcas.

Sin embargo, una empresa creada por ex estudiantes de la Universidad de Nueva York, quieren revolucionar el proceso de borrado o corrección de tatuajes. El milagro se llama Ephemeral Tattoos y su promesa es tatuajes que pueden cambiados o removidos un año después de ser impresos, sin tener que sufrir.

Hoy la única forma de borrar tatuajes es a través de lásers. Es caro y puede dejar cicatrices. Esto se explica porque las moléculas en los pigmentos de la tinta son grandes. El láser rompe esos pigmentos, pero deja marcas. Ephemeral Tattoo, en cambia, desarrolla una tinta cuyos pigmentos son más pequeños y una solución que permite removerlos, 12 meses después.

En Ephemeral Tattoos dicen que aún quedan un par de tests, pero que estos deberían acabar pronto. De hecho, ya hablan de que el tratamiento de borrado debería tomar entre una y tres sesiones con precios que están en el margen de los 50-100 dólares. El tratamiento, además, puede ser hecho por los mismos tatuadores, sin necesidad de entrenamiento especial.

Ephemeral