Las máquinas de afeitar hoy tienen hasta aloe vera para cuidar la sensible piel que se esconde bajo el vello facial.

Sin embargo, no siempre ha sido tan fácil ni tan suave. Los primeros maestros que empezaron con la soberana idea de afeitarse recurrían a objetos filosos y rústicos. Ni siquiera una navaja o crema.

A lo mero macho, nomás.

Para entender el actual estado del arte, por cierto, vale la pena ver este GIF que comprime toda la historia del afeitado en apenas 15 segundos:

vía West Coast Shaving