La siesta debería ser un derecho humano. Para los que trabajan, estudian, se van de farra o flojean todo el día. Dejar la vigilia de lado por un rato y echarse a dormir a cualquier hora debería estar asegurado en nuestros respectivos contratos de trabajo.

Los beneficios de una buena siesta son importantes y han sido largamente estudiados. Pero ¿qué es una buena siesta? ¿Una de dos o tres horas? ¿De 5 minutos? ¿Cuándo conviene dormir?

Acá te entregamos la guía definitiva para el arte de dormir la siesta.

 

BENEFICIOS DE LA SIESTA

De acuerdo a la Fundación Nacional del Sueño con sede en Arlington, Virginia, tiene muchos beneficios y muy claros:

  • Pueden restaurar el estado de alertan, mejorar tu desempeño intelectual y reducir los errores y accidentes. Un estudio de NASA indicó que pilotos militares y astronautas mejoraban su alerta en un 100% y su desempeño en un 34% cuando dormían alrededor de 40 minutos.
  • Las siestas pueden aumentar el estado de alerta durante el período inmediatamente anterior al sueño y puede extender tu día unas horas.
  • Tiene beneficios sicológicos. Puede significar un lujo placentero, relajante, que te rejuvenece mentalmente.

 

TIPOS DE SIESTA

Cuando duermes, ¿por qué duermes? La Fundación Nacional del Sueño con sede en Arlington, Virginia, distingue tres tipos de siesta:

  • Planificada: ¿Vas a salir en la noche y quieres evitar que te de sueño tan temprano? Esta es el clásico descanso preventivo que utilizamos cuando sabemos que la noche es joven y que no queremos empezar a cabecear en frente de nuestros amigos. El riesgo de ser considerado un abuelito que ya no está para esos trotes es muy alto y por eso nos acostamos un rato antes del carrete.
  • De emergencia: Hay momentos en que las pilas se agotaron y tu cuerpo y mente están a punto de hacer “tilt”. Es el tipo de siesta que debería hacer urgente un conductor que viene quedándose dormido en la ruta o aquel operario de la motosierra al que se le están cerrando los ojos. A este tipo de siesta hay que prestarle atención ya que si se hace frecuente, probablemente estás teniendo problemas más graves. Necesitas descanso, es lo que tu cuerpo dice.
  • Habitual: Como lo indica el nombre, es aquella que ya se hizo una costumbre en tu vida. Esa que tomas todos los días en la tarde, a la misma hora, para reponer fuerzas. La que tomabas cuando niño después de la colación.

 

CUÁNDO DORMIR SIESTA

Depende.

La mayoría de nosotros lo hace temprano en la tarde. Muchas veces después del almuerzo, aprovechando ese sopor propio del estómago que trabaja entre las 13:00 y las 16:00 horas.

Sin embargo, la mayoría de nosotros tenemos actividades que se efectúan en un horario comúnmente conocido como “laboral”. Levemente más temprano o más tarde, para la gran mayoría el reloj suena en torno a las 07:00 y el cuerpo dice “basta” alrededor de las 22:00 horas. Pero para las personas que trabajan en turnos diferentes, que estudian hasta tarde o que les cuesta despegarse de la televisión, probablemente la siesta sea más frecuente a mediados de la tarde, alrededor de las 17:00 o 18:00 horas.

Si quieres una herramienta para determinar el momento adecuado para tomar una siesta, considera esta rueda diseñada por Sara Mednick, de la Universidad de California, autora de “¡Toma una siesta! Cambia tu vida”. Si no te gusta hacer muchos cálculos, considera esta receta: tu momento para tomar la siesta debería ser entre 6 y 8 horas desde que sonó el despertador.

 

CUÁNTO DORMIR

Esta es la pregunta complicada, ya que hay opiniones de todo tipo. Algunos estudios sugieren que una siesta larga es la mejor debido a sus beneficios, mientras otros dicen que una siesta corta es lo más efectivo.

¿Cómo elegir cuánto tiempo dormir entonces? Quizás esta información te ayude a tomar una decisión:

  • 10 a 20 minutos de descanso: La madre de las siestas. Dormir entre 10 y 20 minutos mejora tu estado de alerta, el humor y la concentración. Lo mejor: es lo suficientemente corta como para evitar la “inercia del sueño”, fenómeno que es descrito en el Journal of the American Medical Association como aquel estado de deterioro de la cognición, aturdimiento y desorientación que es común cuando una persona despìerta del sueño.
  • 25.8: Estudios de la NASA publicados en 1995 indican los resultados de haber sometido a 747 pìlotos a siestas en vuelo. Aquellos que durmieron en una ventana de 40 minutos mostraron mejoras en su desempeño durante la vigilia que iban entre un 16% y un 34%. Como promedio, los pilotos se dormían en 5,6 minutos y despertaban luego de 25,8 minutos.
  • 45 minutos: Con esta siesta de seguro despertarás con el fenómeno de “inercia del sueño”. Esa es la razón por la cual NASA prefiere un máximo de 40 minutos. Ahora, si no te gustó el partido y caíste dormido todo el primer tiempo, debes saber que al despertar tendrás que aguantar la inercia del sueño por unos 30 minutos.
  • 90 minutos: Ideal cuando sabes que el partido de fútbol va a estar aburrido. Dicen que en 90 minutos la gran mayoría logra un ciclo de sueño completo (o sea, con etapa REM incluida) y el riesgo de padecer de la inercia del sueño disminuye hasta casi desaparecer. Esta siesta es ideal cuando estás tratando de adquirir nuevas habilidades o conocimientos.