Pisando los 33, una confesión estremecedora: nunca he tenido un auto y en lo posible evitaré comprar uno en mi vida. No necesito uno. De hecho, ni siquiera tengo una licencia de conducir. Sé manejar, pero para qué darse la fatiga.

Hasta ahora sobreviví sin problemas en el ejercicio diario de trasladarme de un lado a otro. Caminé, usé el transporte público, tomé un taxi e incluso reconozco que abusé de la buena voluntad de más de algún amigo o amiga.

Aclaro: no estoy en contra del uso de un vehículo (ojalá responsable) y es cierto, no tener un coche/carro/auto me priva de placeres tales como cantar a todo volumen lo que sale de la radio o explorar, durante la luz roja de los semáforos, los tesoros que se esconden en mi nariz. Pero el punto es que no tener un auto parece, simplemente, un ahorro de malos ratos, parece una vida llena de ventajas y sin preocupaciones.

Aquí, una lista.

1 No necesitas pagar un permiso para andar en la calle.

Además de tener la plata para comprar un auto -al contado o en cuotas- hay que pagar para tener el derecho a circular por la ciudad. Yep. Las calles y las avenidas no son libres para quienes van sobre ruedas.

2 ¿Seguro? ¿Accidentes?.

A las cuotas y el permiso de circulación se suma el pago de un seguro contra accidentes u otros eventos. Sí, los autos chocan. Por tu culpa (0,1% de los casos) o por culpa del idiota que va delante o detrás de ti (99,9% de los casos).

accidente

3 Llevas una vida sin multas.

Para andar en un auto debes seguir 50 mil reglas y si no las respetas alguien estará observando -un amigo en tu camino- para castigarte a través de un parte o una multa. Si vas más rápido de lo recomendado, si doblas sin señalizar, si usas una vías exclusiva, si pasas un semáforo rojo, si te estacionas en un lugar no permitido… Todas esas faltas, y más, demuelen tus bolsillos. No tener auto, te ahorra la lista completa.

Carabineros

Buenos días, buenas tardes. Sus documentos (Foto: order_242 / Foter / CC BY-SA)

4 No necesitas estacionarte.

Hay gente que realmente sufre a la hora de estacionar el auto, sobre todo si es paralelo a la cuneta y en medio de otros dos autos. Si dominas el arte, en tanto, te ves enfrentado a otro problema: encontrar un lugar en el cual estacionar, donde no te roben el auto o donde no te roben cobren mucho dinero. Porque, claro, en muchas partes hay que pagar para estacionarse.

estacionamiento

5 Te olvidas de los atochamientos.

Mucha gente tiene auto y mucha gente usa los autos para ir a trabajar. Lo curioso es que todo el mundo entra a trabajar y sale del trabajo a la misma hora, creando una sobrecarga en las calles. Se llama hora punta y los autos se apilan en largas filas conocidas como embotellamientos, atochamientos, tacos. La palabra avanzar cobra una nueva y misteriosa dimensión, mientras la gente se insulta, se toca la bocina y se enferma mentalmente.

6 Puedes ir a una fiesta y tomar todo lo que quieras

Todos estamos de acuerdo: beber alcohol y conducir nunca, pero nunca es bueno. No vale repetir la estupidez de “borracho manejo mejor”. Pero no tener auto quita la ecuación de la mesa y abre las puertas al placer etílico sin culpas. Puedes tomar más de un vaso de alcohol sin miedo a tener que soplar un alcotest. ¿Cómo volver a casa? Llamas a un taxi.

Alcotest

Foto: KOMUnews / Foter / CC BY

7 No gastas dinero en su mantención

Comprar un auto es caro, pero la “inversión” no se detiene ahí. Además de posibles multas, permisos y estacionamientos, al frente tienes otra amenaza financiera: los autos se estropean. Las ruedas se pinchan o hay que cambiarlas después de cierta cantidad de kilómetros recorridos, a los autos se les acaba la batería, se les vencen los discos de freno y debes rezar para no vivir el colapso emocional que provoca una falla de motor, por lo que debes estar haciendo constantes chequeos de aceite y de agua. Dinero y tiempo que podrías usar en otras cosas.

Hood

Deben ser las bujías (Foto: taberandrew / Foter / CC BY)

8 Nadie te va a robar el auto.

Si hay algo peor a una rueda pinchada o una correa de distribución en mal funcionamiento es que los amigos de los ajenos “tomen prestado” tu auto para desbalijarlo, venderlo por partes o usarlo para robar un cajero automático.

Llorar

Pero… No auto = no robo.

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