Sabemos que un buen perfume no es un accesorio barato y lo peor es que muchas veces terminas malgastándolo porque, simplemente, no sabes cómo exprimir sus cualidades. Rociarse con su esencia por todas partes no es el camino correcto, a menos que tu plan sea espantar a la gente que te rodea.

El uso de colonia, aunque no lo creas, tiene una etiqueta, un manual de uso que permite aprovechar y explotar todas las ventajas encerradas en aquel pequeño envase que puede ser la llave al éxito.

Si quieres que tu perfume sea un aliado en tus aventuras de conquista, aquí te entregamos algunos consejos clave para un uso eficiente y seductor:

  • Dúchate. Parece obvio, pero lo ideal es que apliques el perfume en el momento en que estás limpio
  • Aplica el perfume a 15 centímetros de la zona de contacto. La idea es esparcir la fragancia, no concentrarla
  • ¿Dónde? El top 3: un pequeño puff detrás de tus orejas (si toca el pelo, mejor, pues es un buen conductor de aroma), uno en tu pecho y otro en el revés de tu muñeca (evítalo si usas un reloj o una pulsera de metal)
  • La idea del perfume es que funcione en un perímetro equivalente al largo de tus brazos. Si va más allá, usaste demasiado
  • En verano, si usas short, no es malo uno extra en la parte trasera de la rodilla
  • Evita poner perfume en tu ropa, puedes dañarla. Si lo haces, tiene que ser una dosis muy pequeña. O en un pañuelo
  • Si transpiras no debes poner más perfume. No toda la transpiración causa mal olor. Tómalo con calma
  • No lo mezcles con el after shave. Nunca
  • ¿Cuándo usarlo? El perfume es para ocasiones especiales. No es necesario para el trabajo ni actividades como ir a la playa o la piscina.