Lo primero es lo primero. Soy un romántico empedernido. Creo en el amor más que en mi mismo y soy capaz de llorar a moco tendido viendo una comedia romántica medianamente inteligente (y algunas de las más tontas también). Creo que el amor se puede acabar, pero también que puede durar toda la vida.

O sea, diría que no califico como el hombre frío que no se conmueve con nada ni nadie, aquel que perdió el romanticismo pero ganó kilos sentado en el sillón viendo la Tv. Defiendo a ultranza los gestos de amor en público y pienso que hay seres humanos dignos de cualquier sacrificio. Pero a pesar de eso, aún no puedo entender: ¿por qué necesitas pedir matrimonio y subirlo a Youtube?

Conozcan a Dean Smith: un hombre que descubrió que quería casarse con su hermosa novia Jennifer. A su juicio, la propuesta no podía ser en cualquier momento y lugar. No señor. Tenía que ser en un lugar especial y las condiciones no estaban dadas. Así que tuvo una “idea brillante”, a su juicio: hacer una cuenta regresiva del amor, como él tan azucaradamente la llama. Y se propuso pedirle matrimonio a Jennifer todos los días sin que ella lo supiera, para lo cual grabó 365 tomas, una por cada día de un año, en donde una pizarra blanca manifestaba su deseo de compartir la vida juntos de aquí a la eternidad (o lo que sea que eso signifique).

Vean el video.

Probablemente tengas el corazón derretido. Quizás de ternura, quizás de envidia, quizás de rabia, quizás de asco.

Como sea, es inevitable preguntarse si en realidad Dean quería casarse con Jennifer. No me tomen a mal: mi pregunta va más allá de si Dean ama lo suficiente a Jennifer para involucrar a toda su familia en una propuesta de matrimonio, grabada en video para la posteridad.

Mi pregunta es si en realidad Dean, como muchos otros machos que están colgando sus peticiones en Youtube, no tienen en realidad otra agenda: la de aprovechar esos 15 minutos de fama de los que hablaba el gran Andy, el que pintaba sopas Campbell’s. La descripción del video es potente:

“Devoción y dedicación. ¡Un montón de amor para hacer esta propuesta! Dean propone matrimonio a Jennifer en el hermoso Playa Linda Resort en Aruba en su cumpleaños, el 8 de enero de 2015. Información de contacto: [email protected]

¿Qué es esto, en verdad? ¿Una gran campaña viral del Playa Linda Resort de Aruba?  ¿Qué busca Dean con esto? ¿Por qué un novio necesita poner un mail para información de contacto?¿Por qué Bruno Mars interpreta esa porquería de canción?

¿Qué cresta les pasa, muchachos? ¿Por qué, Matt Still? ¿Qué pasó por tu cabeza, Levy? ¿Qué onda, Jeff? ¿Por qué un momento tan importante para ustedes y sus familias debe ser registrado en HD y subido a Youtube?

¿Saben que es en realidad romántico? Que después de la champaña, la torta y los invitados; el ramo, las cumbias y las fotos, Dean y Jennifer puedan soportar un año viviendo juntos sin querer asesinarse mientras duermen.

Sin ánimo de dar lecciones sobre lo que es romántico o no, y ya que les importa tanto compartir su intimidad con el resto, preferiría ver en Youtube a Dean y Jennifer riéndose juntos a las insistentes preguntas sobre cuándo van a llegar los nietos. Que sean capaces de defenderse el uno al otro de las opiniones de los cuñados y suegros. Que lloren juntos cuando la cesantía tocó la puerta y la única certeza es que van a soportar los embates juntos. Que se despierten después de haberse ido a dormir peleados.

Suponiendo que las intenciones de Dean eran sinceras, más allá de la información de contacto que puso en el video, el verdadero romanticismo vendrá cuando se acaben las entrevistas, cuando el video ya no le importe a nadie, cuando nadie reconozca a Dean como el tipo que se grabó un año entero con su tonta pizarra. De otra manera, por favor, que alguien retroceda el tiempo y le avise a Jennifer que debe responder “no”. El amor es más que arrodillarse en la playa de Aruba con un anillo en la mano. El amor es más que usar a Bruno Mars como banda sonora.