Los diseñadores alemanes Marco Biegert y Andreas Funk, socios de Biegert &Funk, desde siempre estuvieron fascinados con la idea de innovar en la forma de dar la hora, que superara las clásicas manecillas del reloj o el funcional sistema con números digitales tan popular en la dedada de los ’80. Pues bien, el que la sigue la consigue.

De todas formas no era fácil crear un nuevo sistema que se diferenciara con lo ya existente, pero en las mentes de estos diseñadores la idea estaba clara desde hace años,  la hora en palabras con frases tales como: “son las doce del día”. Y como dos cabezas piensan más que una, finalmente consiguieron su objetivo y así desarrollaron la tecnología que les permitió hacer de su sueño una realidad.

Qlocktwo_W_Crono

La función de cronómetro en su original despliegue.

La línea de relojería en palabras se inauguró con el Qlocktwo (reloj de pared), luego vino el Qlocktwo touchSu última creación es el Qlocktwo-W de pulsera. Todos con el despliegue de la información en diversos idiomas y una serie de combinaciones en pantalla para expresar otras funciones como, por ejemplo, el cronómetro.

También existe una aplicación para sistemas operativos iOS y Android que permiten usar la misma modalidad para ver la hora en tu teléfono móvil.

Este invento les valió una serie de reconocimientos de las más prestigiosas agrupaciones internacionales de diseño como Reddot Design Awards, IF Design Awards, Bundes Desing Preis. En este mundo moderno hay poca cabida para la invención, pero siempre está la posibilidad de innovar con lo que existe mediante nuevas y originales maneras de que un producto se vea y funcione de un modo singular, como Qlocktwo-W.

Para satisfacer los gustos de los consumidores el reloj está  disponible en cuatro acabados: negro, blanco, acero pulido e inoxidable, y su precio es de US$ 770. Además es resistente al agua en 5 ATM.

 

Un vídeo donde se explica como funciona el Qlocktwo-W:

 

Un vídeo en que se muestra como se fabrica el Qlocktwo