Metrosexual.

La palabra está ahí, sentada en la conciencia colectiva, hace 20 años. No falta quien respinga la nariz o levanta una ceja al escucharla, mientras que un creciente número de hombres la adopta como estilo de vida. Ser un metrosexual es ser un varón que se preocupa en detalle de su ropa, de sus accesorios, de su peinado, su afeitado, su piel. Un hombre cuyo mejor amigo es el espejo.

Cada uno es libre de hacer su juicio, pero podemos concordar que la idea de ser metrosexual es parte del sistema (mainstream), a un punto que hoy asistimos al parto de un nuevo tipo de hombre, un hombre que quiere distinguirse del resto: el yummy.

Sabemos qué pasa por tu cabeza, sabemos que estás diciendo malas palabras, que quizás tus oídos y tu lengua sangran, pero el concepto está instalándose de manera fuerte en el mundo de la publicidad y con resultados positivos en mercados como Japón y Corea del Sur, que es básicamente donde toda moda comienza.

Ahora, ¿qué diablos es un yummy? Es una forma de llamar a los Young Urban Males (Hombres jóvenes urbanos):

  • Tipos que están en sus 20-30 años
  • Solteros
  • Con dinero
  • Amantes del lujo

O sea, una versión más sofisticada del metrosexual.

Yummy

¿Quién les dio ficha? Los young urban males – o yummies, por la santísima virgen – acaban de aparecer como una cosa en un informe del banco HSBC, hecho precisamente para marcas de lujo como Burberry, Luxottica y Prada, entre otros, y donde se proyecta un crecimiento en las ventas del sector (9%), empujadas principalmente por este engendro conceptual.

Este es un extracto de dicho informe:

“Metrosexual fue un término acuñado hace exactamente 20 años para describir a hombres interesados en su apariencia y gastar mucho tiempo, esfuerzo y dinero, yendo de shopping. Al principio, eso sí, esto no se traducía en algo en un crecimiento en las compras de bienes de lujo, en cuanto ser metrosexual no era la moda.

Esto claramente ha cambiado. Si es en cosméticos, deportes al aire libre, moda o accesorios, las compras de los hombres comenzaron a impactar los índices de crecimiento. Como vemos a menudo con tendencias de consumidores, observamos el impulso inicial en Japón y Corea del Sur, siguiendo detrás. En Japón, un brote del metrosexual es el “herbívoro”, definido al final de los 2000 por su falta de interés en relaciones y su obsesión con el acicalamiento (grooming) y la salud…

En las entrevistas que realizamos escuchamos varias explicaciones, incluyendo que los hombres ya tenían autos y que ahora se estaban moviendo a otras categorías del lujo; que se estaban casando a una edad mayor y que eso les permitía invertir en sí mismos, en vez de parar una familia; y que las series de TV han hecho de las actitudes metrosexuales más aceptadas socialmente”

Luego de la investigación, solo faltaba ponerle un nombre choro y cool, un nombre que no queremos tipear de nuevo, porque ya han muerto suficientes osos panda en el mundo.

¿Te sientes un yummy? (Perdón, panda) ¿O te sientes más normcore? (Perdón tigre de Siberia)