Hay gente que le ha ido bien en la vida y Brad Pitt. El tipo tira pinta, se casó con Angelina Jolie (acaso la mujer más bella de la primera década del siglo XXI y después de haber pololeado con Jennifer Aniston), tiene una linda familia y algo de dinero y fama ganada haciendo películas. Brad Pitt tiene todo. ¿Qué podría faltarle a William Bradley en este groseramente generoso paso por el mundo?

Piensa Rolando, piensa… ¡A-ha! Un reloj de tres millones de dólares.

El reloj fue un regalo de Jolie, a propósito de su reciente matrimonio. En términos prácticos-funcionales, el reloj no es ninguna maravilla, es bastante simple y da la hora como cualquier otro. Lo que le da valor es que es único y extremadamente raro. ¿Su nombre de pila? Patek Philippe J.B. Champion Platinum Observatory Chronomoter.

Patek Philippe, la prestigiosa casa relojera suiza, fabricó esta pieza de platino en 1952, exclusivamente para Joe Ben Champion Jr., un abogado de Dallas, Estados Unidos, que con el tiempo se transformaría en uno de los más grandes coleccionistas de la marca.

En 2012, el reloj fue rematado por Christie’s, cayendo en las manos de Alfredo Paramico, hombre que pagó tres millones 990 mil 624 dólares. Y de Paramico pasó a las manos de Jolie y la muñeca de un ser afortunado como Brad Pitt.

Fuentes: Forbes – IW Magazine