La casa relojera MB&F es una firma que se fundó en 2005, a raíz de la necesidad de Maximilian Büsser por lograr la independencia necesaria para diseñar y fabricar relojes de alta gama que expresen su concepto de cómo se debe ver y cómo debe funcionar una máquina del tiempo sofisticada y de lujo.

Este ingenierio y máster en microtecnología, luego de trabajar para prestigiosas marcas de la alta relojería como Jaeger-LeCoultre o Harry Winston, volcó toda su experiencia y formación profesional, logrando que su empresa se ubicara, en un corto plazo, entre las marcas más cotizadas de este segmento del mercado. 

LM1XiaHang_reserva

La creatura de Hang, erguido y agachado, marca la reserva de marcha.

Para cumplir su propósito de dar rienda suelta a su creatividad, movido por la pasión y el espíritu emprendedor que lo caracteriza, trabaja con destacados profesionales y artistas para conseguir un sello particular y distintivo en cada uno de sus relojes.

Las colecciones que han surgido de MB&F señalan que Büsser tomó las mejores decisiones. Su compañía cuenta con relojes de excepción, diseños únicos e innovadores y, tal vez, el Legacy Machine No.1 Xia Hang (LM1), sea la mejor prueba de esto.

El detalle que este reloj ostenta y lo hace único en su tipo es la escultura al interior de la caja, obra del artista chino que da nombre a esta versión del modelo, y que además cumple una función, marcar la reserva de marcha. Es la combinación perfecta entre los componentes que debe exhibir un accesorio de alta gama: exquisito diseño y sofisticada maquinaria.

La cabeza de la micro escultura, forjada en aluminio brillante, para algunos un verdadero tamagotchi, cobra vida y se agacha cuando la reserva de marcha está baja  y se yergue cuando está al máximo (45 horas).

Otra característica singular es su caja, con dobles indicadores que posibilitan dos husos horarios que se pueden ajustar, en horas y minutos, de manera independiente, gracias a las dos coronas que tiene.

LM1XiaHang

Otro detalle distintivo, el volante suspendido sobre las esferas.

Por otra parte, cuenta con doble cristal de zafiro, antirreflectante. Uno convexo, en la parte anterior y otro plano en la tapa, para exhibir la compleja maquinaria de este reloj mecánico.

Todo el conjunto, pero sobre todo las dos esferas laqueadas y con números romanos, más el cristal abombado, evoca los relojes de bolsillo del siglo XIX, inspiración de Büsser, quien dice tener una especial fascinación por estas piezas clásicas de la relojería.

Como todo reloj de lujo, el LM1, aparte de ser mecánico, ostenta un alto calibre, gran número de componentes (279) y rubíes (23).Para asirlo a la muñeca, una fina correa en piel de cocodrilo en negro o café. Ambos colores, pensados para combinar con los dos tipos de acabado: oro rosa u oro blanco, de 18 quilates, respectivamente.

La exclusividad, si no es suficiente todo lo mencionado, se la otorga el hecho de ser una edición limitada de 22 unidades -12 en oro blanco y 12 en oro rosa- y por supuesto su privativo precio de US$111.000, equivalente a CL$ 63.270.000.

Vean la diferencia entre el Legacy Machine No.1 y el LM1 Xia Hang: