Después de la titánica tarea que significa vencer a las sábanas y ponerse de pie para empezar el día asoma un monstruo peor: el “¿qué diablos me pongo hoy?”

A los de la vieja escuela quizás les parezca raro, pero así están las cosas. Los días de “me pongo lo primero que encuentro” se jubilan ante un flagelo que afecta cada vez a más hombres alrededor del mundo.

No estás solo.

Los indicios de la pandemia se pueden ver en una encuesta reciente hecha por la marca Perry Ellis – publicada en FastCompany – en la que un 81% de los hombres entre 18 y 54 años declaró no saber que ponerse ante una ocasión especial. Eso es cuatro de cada cinco, ocho de cada diez seres humanos de género masculino.

Sin dudas, estamos ante una crisis como especie. Que Amnistía Internacional o la ONU hagan algo.

Otros hallazgos son que un 73% de los encuestados afirmó sentirse incómodo en un evento por considerar que estaba vestido de manera inapropiada, mientras que un 33% admitió no haber asistido a una ocasión especial porque no tenía la tenida correcta. ¡Loquísimo!

De acuerdo al estudio, las situaciones que causan mayor estrés son las entrevistas de trabajo, los matrimonios y las citas. Incluso, un 48% reconoció no estar seguro de que ocupar en un funeral. Como si vestirse de negro fuera un puzzle misterioso.

Probablemente tus abuelos se revuelcan en sus tumbas ante tamaño desconocimiento de tu clóset.

Y a ti, ¿para qué te cuesta vestirte?