Barcelona es una ciudad de España reconocida por los objetos de diseño que surgen de las mentes creativas de sus jóvenes talentos. Y en esta ocasión, la original idea es un corbatín confeccionado a partir de las cámaras de bicicletas especialmente desechadas para este uso.

Este complemento para vestir de etiqueta es un emprendimiento de Albert Soler y María Garrido, quienes crearon Cyclotie, una marca cuyo nombre lo resume todo.

Lo simpático del asunto es que la variedad de corbatines está dada por simples detalles que las mismas cámaras suelen tener. Por ejemplo, hay un modelo que deja a la vista la válvula, otro que posee un parche que se usó para reparar un pinchazo y otros que lucen las inscripciones que tienen algunas marcas de cámaras para bicis.

También hay otro toque distintivo, el nudo que lleva un corbatín. Algunos son un trozo de tela estampado, otros un pedazo de cuero marrón y por último, trozos de cámaras. Ya sea el mismo tipo de caucho del corbatín o de otras que tengan alguna textura.

Si no sabes de que material está hecho el corbatín, este se ve tan elegante como cualquier otro. Sin embargo, aunque lo descubras, la originalidad del accesorio te sorprenderá. Además tu originalidad al vestir, seguramente, será premiado.