Cuando hablamos de las camisas a cuadros, podemos imaginar distintos tipos de cuadros, como los que vienen en las camisas leñadoras. Sin embargo, queremos detener y posar nuestra mirada en la camisa a cuadros por excelencia, esa que parece mantel o paño de cocina, y cuyo nombre técnico es gingham.

ginghamGingham es una diseño simple, hecho de lino o algodón, que en su origen solía ser franjeado, pero que con el tiempo evolucionó a líneas verticales y horizontales. Su nombre gingham, de hecho, deriva del malasio genngang que significa franja.

Si bien la palabra viene de Malasia, en Indonesia, Japón, India y Camboya también hay registros de uso de diseños similares desde tiempos remotos, por lo que el origen real no ha sido determinado con exactitud. Sí es claro que en el siglo XVII los colonizadores europeos comenzaron a popularizarla en el Viejo Continente con la debida apropiación cultural. Holanda, Alemania, Italia y Francia -donde gingham se conoce bajo el nombre de vichy- reclaman ser sus creadores.

En fin…

Volvamos a las camisas a cuadros o gingham, cuya característica principal es el uso de solo dos colores, uno de ellos el blanco. ¿Cuándo se transformó en una prenda popular?

Gingham Style: Popularización de la camisa a cuadros

Durante gran parte del siglo XX, el diseño gingham fue solo popular en el ropero de las mujeres. Sus momentos estelares fueron su uso en el vestido blanco y azul de Dorothy en “El Mago de Oz” (1939) y el vestido blanco y rosado que usó Brigitte Bardot en su matrimonio.

Bardot

No hay claridad sobre cuando el gingham comenzó a ser utilizado por hombres. Sin embargo, sí hay consenso en torno al momento en la historia en que la camisa a cuadros empezó su camino hacia el mainstream. Fue 1963, cuando el actor Sean Connery usó una de estas camisas en “From Russia With Love”, la segunda película del mítico agente secreto, James Bond.

Gingham James Bond

En principio -y como se puede ver sucesivamente en otras películas Bond-, las camisas a cuadros o gingham fueron pensadas para un uso informal, en momentos de relajo o de vacaciones. Nunca como una prenda de oficina.

Sin embargo, la camisa a cuadros se hizo camino al andar. A mediados de la década de los 90 -algunos creen que gracias a un empujón de Ralph Lauren-, el estilo gingham comenzó a ser más visto en los lugares de trabajo. Siempre con cuadritos pequeños y una corbata de color sólido.

La camisa a cuadros o gingham hoy es una prenda bastante ubicua en nuestra cultura, sobre todo al hablar de la combinación blanco/azul, la cual incluso tiene una cuenta Instagram @thatjcrewginghamshirt -satírica, imaginamos- que reúne avistamientos de esta prenda alrededor del mundo.

When you know you’re pattern whipped… #gingham #doubleging #gingbro #DC (thanks @melbetweenstars)

Una foto publicada por @thatjcrewginghamshirt el

I call this: the gingularity #gingham #gingbro #matchymatchy #margs (thanks @jamesd133)

Una foto publicada por @thatjcrewginghamshirt el

Polka dots…ALWAYS ruining the moment #gingham #solidarity #subway #nofilter (thanks @pettups)

Una foto publicada por @thatjcrewginghamshirt el

Muy gracioso, ¿cierto? Pero aquí la defendemos a muerte y somos orgullosos propietarios de al menos una camisa a cuadros.

Viva el gingham style.