John B. Stetson fue un hombre que debió sobrevivir a una tuberculosis y un largo viaje por el oeste estadounidense para dar con una epifanía más o menos obvia: debía seguir el oficio de su padre, la confección de sombreros para los caballeros de la época. Sus ideas, sin embargo, no marcarían el paso, sino que se convertirían en uno de los accesorios más relevantes de la industria.

En la década de 1860, Stetson partió con todos sus bártulos de su New Jersey natal a Colorado. El clima en el nuevo lugar era inclemente. Lluvia torrencial en el invierno y calor de los demonios en verano. Lo peor es que no había nada con que protegerse. Nada hasta que se le encendió la ampolleta: el sombrero cowboy o de vaquero.

Obviamente, todavía no se llamaba así.

En ese entonces los sombreros solían tener un ala muy pequeña, incapaz de proveer protección contra las inclemencias del tiempo. Stetson, luego imaginó un gorro cuya corona pudiera aislar la cabeza de esas pesadillas, que fuera impermeable y que tuviera un ala más grande para proteger el rostro de la lluvia y del sol. Con la idea en mente, en 1865 (hace 150 años) volvió al este, a Philadelphia y lanzó su propia tienda de sombreros. El éxito no fue inmediato, pero cuatro años después la suerte se pondría de su lado:

Boss of the plains

Stetson

El sombrero de arriba es el “Boss of the plain”, el modelo que cambió todo. Ofrecido a un precio de 5 dólares, rápidamente se convirtió en un hit de ventas. No solo a nivel local, sino que a lo largo y ancho de todo Estados Unidos. Originalmente estaba hecho con piel de castor y su impermeabilidad era tal que incluso servía como balde para transportar agua. En su interior, además, incluía una banda antitranspiración. Por si fuera poco, era durable y liviano.

No pasó mucho tiempo y el “Boss of the plain” comenzó a ser personalizado y usado por famosos de la época, quienes expandieron su popularidad sobre todo en el oeste estadounidense. Tipos como Buffalo Bill y la primera estrella del cine cowboy, Tom Mix (quien viajaba alrededor del mundo regalando sombreros Stetson a dignatarios de otros países), le dieron la categoría de ícono a la marca.

Buffalo Bill Stetson

Buffalo Bill / Dominio Público

La marca comenzó a hacer otros tipos de sombreros (fedoras, por ejemplo), pero fue el tipo vaquero el que continuó siendo su símbolo. La explosión de Hollywood post II Guerra Mundial reforzó su omnipresencia en la cultura del país. Los western, por razones obvias, fueron su principal aliado, pero también se abrió paso entre figuras esenciales en el nacimiento de la cultura pop, destacando a James Dean. Su llegada a la ciudad como símbolo de un gentleman tampoco demoró mucho.

James Dean Stetson

Si bien hacia los años 60 su popularidad declinó, en los 80′, Stetson volvió otra vez gracias el impulso del cine. John Travolta en “Urban Cowboy” y Harrison Ford en “Raiders of the Lost Ark” le dieron un nuevo aire que continúa vivo hasta estos días. Sobre todo en la escena de la música country.

Urban cowboy

Si quieres saber más de la historia del Stetson, puedes visitar el sitio especial para la ocasión. También puedes comprar uno de los sombreros que marcan el aniversario 150 de este esencial accesorio.