¿Te han dicho alguna vez que tu espalda es tan larga que sirve como tabla de planchado? ¿Tus amigos te molestan preguntándote si dejaste el culo en otros pantalones? ¿Pones la billetera en el bolsillo trasero para inflar tus atributos?¿Anhelas la anatomía de una escultura de dios griego? Si respondes de manera afirmativa a todas las preguntas es porque tu zona trasera comparte similitudes mitológicas con el unicornio. O sea, no existe.

A muchos el problema les importa un bledo, pero hay mentes que son volubles y se ven afectadas por comentarios femeninos que exigen algo de sustancia en el área. Esos, son quienes acuden a soluciones orientadas al uso de relleno, ya sea transitorio o permanente. Sea cual sea la opción, eso sí, hay algo claro: la tendencia va en alza. De acuerdo a la American Society for Aesthetic Plastic Surgery (ASAPS), un 6,2% de todas las cirugías plásticas a las que se sometieron hombres en Estados Unidos, durante 2012, correspondieron a procedimientos de aumento en el tamaño de los glúteos.

¿Cuáles son las alternativas que ofrece el mercado clínico para una gluteoplastía:

  • Implantes. Luego de una incisión que varía entre los 5 y los 8 centímetros, en la zona del coxis, se instala una prótesis bajo el músculo glúteo mayor. Obviamente, las dos horas de la operación deja cierto dolor en el área,, dificultando tareas simples como sentarse. La convalecencia puede extenderse entre cuatro y seis semanas, mientras que la adaptación de la prótesis con los tejidos puede tomar un tiempo total que varía entre los seis y ocho meses.
  • Lipoinyección. ¿Invertiste mucho en esa panza que luciste con orgullo por años, pero que ahora no tienes idea dónde esconder? La grasa que te sobra la puedes reutilizar en el lugar que te falta. Esa es básicamente la idea de esta técnica. Se succionan las impurezas y se reinstalan donde se necesitan. Dentro de las ventajas del procedimiento está el hecho de que la posibilidad de rechazo de tejido es menor y los tiempos de recuperación son mínimos: en dos días estás de vuelta al ruedo. ¿Lo malo? El balance químico del cuerpo puede reducir las adiposidades, poniendo en el horizonte la posibilidad de terapias.
  • Contorno de cuerpo. La idea es aumentar el contenido, realzar y reorganizando músculos y tejidos, aunque a veces puede requerir de técnicas mixtas que incluyen lipoescultura e inserciones subcutáneas.

Obviamente hay otras alternativas que no requieren bisturí. La que más esfuerzo requiere es una rutina de ejercicios destinada al fortalecimiento de la zona. Sin embargo, hay otra que cuesta dinero, pero es mucho más económica que una cirugía: los bóxer con relleno. La gran contra de este método, eso sí, es que a la hora de la verdad la mentira quedará en evidencia.

¿Estarías dispuesto a realizarte algún aumento de glúteos solo por apariencia?