Si la misión de esconder su barriga bajo una camiseta de mangas cortas se ha vuelto un rotundo fracaso, no entres en pánico. La ciencia dedicó valiosas horas para encontrar una solución brillante. Lo mejor es que no necesitas ni de dietas prohibitivas ni de exasperantes rutinas de ejercicios. Como si fuera poco, la receta promete una reacción eléctrica en las mujeres, quienes, en un buen día, se darán vuelta para silbarte o guiñarte un ojo de manera coqueta.

El secreto de tanta maravilla junta: usar una polera de mangas cortas. ¿Confundido? No cualquiera. Hablamos de una blanca y que tenga como diseño la letra T impresa.

Parece magia, pero todo crédito es para el sicólogo británico Andrew Dunn. El académico de la Nottingham University, quien basa gran parte de su trabajo en percepciones y comportamientos sexuales, experimentó con cinco tipos con una contextura tipo parrillera. A cada uno de ellos los fotografió con camisetas blancas y que tenían una T de distinto ancho orientada en su posición original, otras con una T invertida y finalmente una prenda blanca completa, plana y sin rastros de una T. Luego bloqueó la cara de los objetos de estudio y convocó a un grupo de mujeres para que, basadas en las imágenes, evaluaran a cada hombre en términos de salud, inteligencia y atractivo.

El resultado fue que las féminas, de manera consistente, determinaron que quienes se veían más lindos y sanos eran aquellos que tenían la polera con la T más ancha y en posición original, sin saber que en realidad los set de fotos correspondían a un mismo hombre. “La T con la barra más ancha parece enfatizar la zona superior del pecho cuando está en posición correcta, lo cual acentúa la figura “óptima” de los hombres”, afirmó Dunn al diario británico “The Daily Mail”.

En términos numéricos, el atractivo y percepción de estar sano aumentó en un 12% en los modelos que usaban la T original y con la barra superior más ancha. Esto con relación a quienes usaban la camiseta blanca sin diseño. Por el contrario, quienes vestían la T invertida y con la barra más ancha veían un descenso de un 12% al hablar de las cualidades descritas (atractivo y salud).

La investigación se asocia a otro reciente estudio, el cual sugiere que las mujeres prefieren a hombres con una figura de torso tipo V. Es decir, pecho y hombros amplios con una cintura más delgada. La T en el frente de una polera podría estimular dicho efecto, si es que la barra tiene un tamaño adecuado.