Todos cometemos errores en la vida. Muchos de ellos lo suficientemente íntimos como para que el mundo se entere (excepto por la maldita mariposa que cambia el entorno con su aleteo), pero otros quedan ahí, a vista y paciencia de todos con solo sacarse la polera.

Hacerse un tatuaje raro o declaradamente feo es complicado. Son de esos errores que cuestan caro no solo por la plata que pagaste por dejar ese recuerdo en tu piel, sino por el dolor y el dinero que requieres para sacarlo.

Por eso el mundo de los arrepentidos aplaude el invento de Alec Falkenham, un estudiante de un doctorado de la Universidad de Dalhousie, Canadá, quien afirma haber creado una crema capaz de remover los tatuajes con solo aplicarla, ya que revertiría el efecto de un tattoo.

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Alec Falkenham, el inventor de esta crema

Cuando te tatúas, la tinta inyectada en la piel genera una respuesta inmune. Las células macrófagos se mueven al área tatuada y tratan de “comerse” la tinta. En su camino a los nódulos linfáticos, la mayoría de los macrófagos se queda ahí, lleno del color inyectado en la piel y así es como el tatuaje se hace visible.

La crema tópica desarrollada por este estudiante de doctorado reactivaría el hambre de los macrófagos, quienes esta vez se comerían la droga y continuarían su camino a los nódulos linfáticos llevándose con ellos todo el tinte.

¿Suena mágico, cierto?

Bastante si consideramos que las técnicas actuales basadas en láser duelen tanto como clavarte las agujas y los resultados no son siempre los mejores: mientras las tintas negras suelen tener una buena desaparición, prepárate para que el rojo, el verde y el azul permanezcan borrosos y casi de por vida en tu cuerpo.

Falkenham, de 27 años, refuerza que con su crema “no estamos dirigiéndonos a las células normales de la piel, por lo que no vas a ver mucha inflamación. De hecho, basado en el proceso que estamos usando, pensamos que no debería haber algún tipo de inflamación e incluso podría ser anti-inflamatorio”.

En opinión del inventor, el procedimiento además debería ser muy económico. A pesar de que no tiene claro cuándo debiera salir al mercado, estima que el tratamiento para un tatuaje de 10×10 centímetros debería costar algo así como $2.250 CLP.

Sobre El Autor

Periodista, romántico empedernido, sufridor confeso. Su vida es una película, una comedia romántica con toques dramáticos, pero comedia al fin y al cabo. Cree en Dios para los partidos de la Selección o cuando no puede olvidar a una fémina. Ama el tango y el Glam-Rock, pero no odia el reggaetón. No le gusta como sale en las fotos.