El cáncer de próstata es una enfermedad cada vez más frecuente en Chile. Cada año, 2.000 hombres mueren por cáncer de próstata, transformándose en la segunda causa de muerte a raíz de esta enfermedad.

Se estima que en Latinoamérica y en Chile, el 40% de los pacientes con cáncer de próstata hoy se diagnostican en etapas avanzadas de la enfermedad. “El estadio avanzado ocurre cuando se forman células malignas en los tejidos de próstata y luego se diseminan a otros órganos, principalmente los huesos, lo que se conoce como metástasis”, explica el Dr. Ignacio San Francisco, uro-oncólogo del Programa de Cáncer de Próstata Avanzado de Red Christus Salud UC.

Si bien no hay tratamientos que curen el cáncer de próstata, actualmente existen grandes expectativas de la mano de nuevas terapias orales, mucho más efectivas, que permiten preservar la calidad de vida de los pacientes. “Una de ellas es la abiraterona, una molécula que lleva el bloqueo hormonal al máximo, logrando niveles de testosterona casi indetectables, para evitar que las células malignas se sigan reproduciendo”, asegura el uro-oncólogo.

“Estudios clínicos han demostrado que estas nuevas terapias controlan el dolor y retrasan el deterioro del estado general del paciente, preservando durante mucho más tiempo su calidad de vida. Esto significa tener menos eventos radiológicos, disminuir la posibilidad de tener fracturas, reducir la necesidad de usar opioides o drogas más fuertes para el dolor, como también retardar la necesidad de quimioterapia, etc.”, explica el Dr. San Francisco.

En el Día Mundial del Cáncer de Próstata, los especialistas enfatizan la importancia de realizar el examen preventivo en hombres sobre 50 años y a partir de 45 años, si existen antecedentes familiares. “Uno de los principales factores de la falta de detección precoz, es que el hombre efectivamente tiene una idea errada de lo que va a ser esa consulta, por ejemplo, que el examen del tacto rectal va a ser más doloroso y prolongado de lo que realmente es. La evidencia demuestra que un chequeo prostático a tiempo disminuye la mortalidad a casi en 30%”, sostiene el médico.