Estás seguro de que has dado hasta la última gota de sudor por tu trabajo, que nadie lo hace mejor que tú y que nunca sacaste la vuelta ni fuiste improductivo. Súbitamente la idea aparece en la mente: “merezco un aumento de sueldo”. Te paras frente a la oficina de tu jefe o jefa, entras y, tras unos segundos, sales cerrando la puerta, con la cola entre las piernas y un sonoro “ja, ja, já” de fondo. No comparten visiones de mundo. Llegado a este punto la vida se divide en tres posibilidades.

  • Caer en depresión y despotricar contra el Universo,
  • buscar un nuevo trabajo donde valoren lo que haces con un monto monetario que llene tus expectativas,
  • o seguir el consejo de un estudio realizado por un académico de la Anglia Ruskin University: tener sexo cuatro veces por semana.

La primera opción, claramente, no te llevará a ningún lado. La segunda es una buena chance, pero la tercera es la mejor si quieres vengarte, salirte con la tuya y en la cara de quien sigue riéndose por lo que acabas de pedir.

El catedrático Nick Drydakis analizó los datos de 7.500 personas e imaginó que quizás había un vínculo entre frecuencia sexual y éxito laboral. “Hipotetizamos eso porque la literatura médica y sicológica sugerían que la actividad sexual está asociada con buena salud, resistencia, bienestar y capacidad mental, y hábitos alimenticios. Es percibida como un indicador de salud, lo cual podría influenciar la actividad en el mercado laboral”, escribió en su paper: “Los efectos de la actividad sexual en los salarios”.

Tras el estudio de rigor, los resultados salieron dando borboteos. “Aquellos empleados que tuvieron sexo más de cuatro veces a la semana recibieron, estadísticamente y significativamente, los sueldos más altos”. En términos reales, quienes cumplían sus deberes de alcoba ganaban un 5% más, mientras que estaban en sequía veían reducidos sus emolumentos hasta en un 3,2%.

Otros dos hallazgos fueron los siguientes: 

  • Hay una relación monótona entre la frecuencia de la actividad sexual y los retornos en salario, aunque este es mayor para aquellos entre los 26 y 50 años de edad.
  • La actividad amatoria heterosexual no parece generar menor o mayor sueldo que en el caso de las relaciones de personas del mismo sexo.

¿Qué tal? Eso sí, vayas a pedir aumento de sueldo diciendo que tiene sexo cuatro veces a la semana. Házlo calladito.

*Si quieres leer más del estudio, revisa el paper en este link: 

http://ftp.iza.org/dp7529.pdf