¿Cuántas veces al día recurres al café para despabilar las neuronas? ¿Varias? Abusar de este brebaje caliente a veces puede traer efectos no deseados, por lo que se recomienda moderar su consumo. Ahora, ¿qué pasa si necesitas estar realmente despierto y concentrado para terminar una tarea? En la búsqueda de un agente sustituto de la cafeína, Gregory Ferenstein, colaborador del sitio, “The Daily Beast”, encontró una alternativa incluso más eficiente: hacer ejercicios.

No se trata de una rutina interminable o quedar completamente sudado. Basta con 30 segundos intensos de flexiones de brazos (lagartijas) u otro ejercicio en que se deba soportar el peso del cuerpo. De acuerdo a su artículo, la idea es acelerar el corazón y voilá.

Para reafirmar su hallazgo, Ferenstein realizó pruebas de rendimiento cognitivo, contrastando la cafeína con los ejercicios, y sus conclusiones fueron inequívocas. “Comparé mi performance en el test con 250 mg. de cafeína (tres tazas)… y mi puntuación promedio aumentó un 12% después del ejercicio, en comparación al 6% de la cafeína“.

Si bien Ferenstein nota que en actividades que requieren memoria de corto plazo, el café es mejor que el ejercicio (26% versus 16%), la recomendación final es intentarlo por otras dos razones que se suman a la ecuación: hacer ejercicios trae más beneficios a la salud y, además, le hace un favor al bolsillo, restando un gasto importante del presupuesto mensual.