Últimamente, internet está siendo inundado con videos de gente tirándose baldes de agua con hielo en la cabeza. Sin no los has visto, seguramente pronto lo harás. ¿Qué hay detrás de todo esto? El Ice Bucket Challenge -ese es su nombre- no es una moda al voleo, sino que una campaña para crear conciencia y donar dinero a organizaciones que batallan contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA o ALS por sus siglas en inglés), una enfermedad neuromuscular degenerativa que afecta a miles de personas en el mundo. Uno de sus pacientes más famosos, para que te hagas una idea de lo que causa, es el científico británico Stephen Hawkins.

Ahora, ¿cuál es la relación entre un balde de agua y el mal? Ninguna. Como ironizan los amargos no sana la enfermedad, no obstante, es una forma de viralizar los esfuerzos por combatirla. Su funcionamiento es sencillo: alguien graba un video vertiendo un cubo de agua sobre sí mismo y lo sube a alguna red social desafiando a tres amigos a hacer lo mismo o donar el equivalente a 100 dólares a alguna institución que trabaja (investiga) con la ELA.

La ola comenzó el pasado 29 de julio, en Boston (EE.UU.), bajo el alero de Pete Frates (un ex deportista de 29 años diagnosticado con la enfermedad), y hasta ahora la campaña ha sido todo un éxito. Desde un punto de vista económico se ha reunido más de un millón de dólares (el año pasado, sin Ice Bucket Challenge las donaciones fueron de apenas 15 mil dólares) y, desde una perspectiva más global, ha logrado masificarse a una escala que quizás nadie imaginaba.

Del boca a boca entre amigos, el Ice Bucket Challenge saltó a la industria del espectáculo. Por ejemplo, el cantante Justin Timberlake asumió el desafío y luego de ponerse el balde con hielo retó al animador de TV, Jimmy Fallon, a hacer lo mismo. La campaña, por cierto, ya traspasó los límites de Estados Unidos. En Inglaterra, el volante del Manchester United, Darren Fletcher, después de hacer su parte, convocó a Cristiano Ronaldo para mostrar su buen corazón y colaborar con la causa.

El desafío, aunque no lo creas, está muy cerca de golpear tu puerta. De hecho, uno de nuestros redactores tiene que demostrar de qué está hecho. Suerte que habrá sol durante el fin de semana

¿Lo harías tú?