Comienza a despedirte de tu incipiente “pelada”, de los gorros y de todo cuanto usaste para cubrirla. Olvídate del implante de pelo.

En lo que probablemente representa una de las mejores noticias para género masculino en lo que va del año, científicos de la Columbia University Medical Center (CUMC) anunciaron el desarrollo de una técnica que permite inducir el crecimiento de nuevo pelo humano en lugar de redistribuir el cabello de una parte del cuero cabelludo a otro. Tal cual como lo lees: el pelo que perdiste en algunas partes de tu cabeza podría volver a crecer.

El estudio publicado en la edición digital de Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) indica que la técnica ofrece la posibilidad de inducir a un gran número de folículos pilosos o rejuvenecerlos a partir de células cultivadas gracias a unos pocos cientos de pelos donantes.

“Este enfoque tiene el potencial de transformar el tratamiento médico de la pérdida del cabello “, indicó Angela. Christiano, PhD y parte del equipo que trabajó en la investigación, quien agregó que los actuales medicamentos para evitar la pérdida de cabello actúan solo retrasando la pérdida de los folículos pilosos o tratando de estimular el crecimiento de los pelos existentes.

“Nuestro método, en cambio, tiene el potencial de crecer en realidad nuevos folículos utilizando las propias células de un paciente”, añadió.

Para probar la hipótesis, los investigadores recogieron papilas dérmicas de siete donantes humanos y las clonaron en células en cultivo de tejidos. Pocos días después, las papilas fueron trasplantadas entre la dermis y la epidermis de la piel humana que se había injertado en la espalda de ratones.

En el 71% de los casos los trasplantes dieron como resultado el crecimiento de cabello humano (lo que fue confirmado a través de pruebas de ADN) que duró al menos seis semanas.

El entusiasmo de los investigadores los ha llevado a pensar en las enormes potencialidades de la técnica, pues esta podría beneficiar a hombres con incipientes problemas de calvicie, pero también a mujeres que presentan problemas de pérdida de pelo, personas con alopecia cicatricial o quienes han perdido su cabellera producto de quemaduras.

Aunque la investigación se encuentra en las primeras etapas, los científicos esperan comenzar ensayos clínicos muy pronto.