La ciencia ha hecho de todo para prolongar nuestra vida y mejorar la calidad de la misma. Y lo ha logrado. Gracias a los avances en tecnología y en conocimiento, hoy es posible prevenir enfermedades y tratarlas a tiempo, con el consecuente impacto en tu longevidad.

El resultado es impresionante: en solo 30 años, los habitantes de Chile, Argentina y México, por poner solo unos ejemplos, aumentaron su expectativa de vida de manera importante. En 1980, un chileno moría a los 69, un argentino a los 70 y un mexicano a los 67 años. En el 2012, un chileno podía zapatear hasta los 82, un argentino tomar mate hasta los 76 y un mexicano cantar rancheras hasta los 77 años.

Si consideras que eso aún es poco, la ciencia escarba en una respuesta, aunque con un alto costo: perder los testículos.

Uno se pregunta de inmediato: ¿qué sentido tendría vivir sin tus queridos compañeros, esos que tantos pelotazos recibieron en la vida, pero que tanta utilidad ofrecieron en tu desarrollo? O ¿para qué vivir más si vas a estar viejo y solo, con las palomas como única compañía? Pero los hechos son hechos y se remiten a dos investigaciones con la misma conclusión: Sin testículos = más longevidad.

Ya en 1969, los investigadores James Hamilton y Gordon Mestler se habían hecho la pregunta: el papel de las gónadas en los años de vida. En su columna en The Straight Dope, Cecil Adams hizo un resumen de las conclusiones del estudio llevado a cabo por ambos científicos. En una institución para enfermos con retraso mental en Kansas, compararon la esperanza de vida de 297 internos castrados con los de otros 735 internos intactos. ¿El resultado? Los internos castrados vivían 13,6 años más que los que tenían sus testículos (69,3 contra 55,7 años). Un elemento adicional a considerar era que mientras antes hubieses sido despojado de tus testículos más años tenías por delante.

La sugerencia del estudio es que uno de los efectos secundarios de la testosterona es una menor expectativa de vida, lo que a la vez explicaría porqué las mujeres viven más tiempo que los hombres (73,5 años versus 68,5).

¿Otra evidencia? Existe un estudio llamado “La esperanza de vida de los eunucos coreanos” realizado por los científicos Kyung-Jin Min, Cheol0-Koo Lee, y Han-Nam Park, que fue publicado en 2012. En Corea, desde los años 1500 a los 1800, existían guardias de palacio que eran castrados y que eran los únicos ajenos a la realeza que podían pasar la noche en las mismas instalaciones. Min y sus colegas estudiaron los registros genéticos de 81 de estos eunucos y descubrieron que su esperanza de vida era de 70 años (aunque había tres casos de personas que pasaron los 100 años, incluyendo uno que llegó a los 109). En comparación a los hombres comunes y corrientes, una esperanza de vida mayor de entre 14,4 y 19,1 años..

¿Vale la pena pagar el costo?

A pesar de la evidencia que existe esta no es absolutamente concluyente. Así que no andes haciendo tonteras. De hecho, es preferible que intentes otras formas para ganar unos años a la vida: deja el cigarrillo, haz all menos 30 minutos de ejercicio diario, come sano, duerme el tiempo adecuado, evita el stress  y hazte chequeos médicos constantes.

Ah, y vive feliz con ese par de amigos que tantas cosas han pasado contigo.