La tecnología nos soluciona problemas, nos acerca, nos facilita las cosas.

Pero eso no siempre es gratis. Y no nos referimos al elevado costo que tuviste que pagar por el flamante smartphone último modelo, deluxe class, que te costó dos sueldos y medio en 32 cuotas. Estamos hablando de las molestias físicas derivadas de tu constante necesidad de mirar el teléfono o el tablet. O, como le ha llamado Dean Fishman, doctor en quiropraxia, el Síndrome del “Cuello de Texto” (text neck).

Como podrás imaginar, con este término se está tratando de describir ese dolor que sientes constantemente en el cuello, cabeza y hombros y que es provocado por la forma en que pones el cuerpo cuando pasas mucho tiempo revisando tu email, WhatsApp o Facebook, con el teléfono o el tablet en la mano.

Cuando haces flexión de la cabeza hacia adelante, mirando hacia abajo la pantalla, como si tu cuerpo fuera una de esas luminarias de carretera, lo que está pasando es que ejerces una fuerte presión sobre tu columna vertebral. Y eso deriva en una serie de molestias que han sido descritas por Fishman en su sitio web como “una epidemia mundial”.

El dolor, sin embargo, es solo un síntoma de algo que puede ser mucho más severo. Una mala postura por estar constantemente jugando al Angry Birds o estar tuiteando puede provocar problemas mucho más graves:

  • De acuerdo a la Clínica Mayo, se pueden producir fuertes dolores a causa de la tensión muscular prolongada y aparición de hernias de disco o compresión de los nervios de la columna.
  • Puede existir una disfunción respiratoria. Hay un alto grado de asociación entre mantener la cabeza hacia adelante por períodos prolongados y una baja en la fuerza del músculo respiratorio. Se estima que se puede perder hasta en un 30% la capacidad vital de los pulmones, lo que podría derivar en alguna enfermedad cardíaca o arterial.
  • Se puede desalinear nuestra columna. La postura de la cabeza hacia delante puede agregar más de 13 kg de “apalancamiento” anormal sobre la línea natural de la columna vertebral.
  • Una deformación de la curva natural del cuello que puede provocar artritis a una edad temprana.
  • El sistema digestivo se ve afectado y el intestino grueso es uno de los principales afectados.

La preocupación de Fishman por este mal lo llevó a lanzar una aplicación nativa para teléfonos que es capaz de indicarle al usuario si el aparato está en una posición adecuada para ser utilizado o si está siendo usada en una postura que favorece la aparición del síndrome.