Es el gran culpable de todo cuando de salud se trata. Cuando tienes la presión alta, cuando tienes el colon inflamado, cuando no puedes dormir en la noche, los dedos empiezan a apuntar inmediatamente al café.

Esa noble bebida recibe todos los dardos cuando el médico pone cara de enojado en tu chequeo anual y es lo primero que tratan de suprimirte en la dieta. Pero el café es nuestro compañero, el que nos ayuda a hacer más llevadero el día desde tempranito. Y a un compañero no se lo abandona así no más.

Pero ahora hay buenas noticias para los que no soportan la vida sin un café en la mano. Un reciente estudio publicado en Circulation sugiere que beber café puede prolongar tu vida. Y aunque mañana otro estudio puede perfectamente decir lo contrario, guarda muy bien esta página para mostrársela al médico cuando te vuelva a poner mala cara.

Según indica el médico Ming Ding, estudiante de doctorado de la Universidad de Harvard y autora de la investigación, “nuestro estudio descubrió que el consumo de café estaba asociado a un menor nivel de mortalidad en general”.

De acuerdo a la investigación, el número dorado que prolongaría tu vida es entre tres y cinco tazas diarias, cada una de un máximo 1/4 de litro.

Los investigadores llegaron a ese número al observar datos de otros tres estudios relacionados con el café entre de hombres y mujeres a los que se les realizaban chequeos cada 4 años, en un período total de tres décadas. Tomando en consideración otros factores como el índice de masa corporal, actividad física, consumo de alcohol y cigarrillo, concluyeron que aquellas personas que reportaron consumir entre tres y cinco tazas de café al día presentaban menor mortalidad por enfermedades cardiovasculares o neurológicas y diabetes tipo 2. Incluso, presentaban menores tasas de suicidio.

Si te gusta el descafeinado, tranquilo. El ingrediente mágico no parece ser la cafeína, ya que el fenómeno de menor mortalidad se presentaba también en las personas que preferían el “decaf”.

El estudio de Ding no es un llamado a ponerse a tomar café como loco. De hecho, la investigadora es cauta e indica que la investigación fue meramente de observación de datos y que no se ha demostrado si hay una asociación directamente inversa entre consumo de café y mejor salud.

Es decir, si bien no hay garantías absolutas de que el café prolongue tu vida, tampoco hay razones de peso para llegar y dejarlo porque alguien cualquiera te lo sugiere. Al menos, no hasta que alguna nueva investigación incline la balanza para el otro lado…