¿Es sexy? Sí. ¿Te da un toque animal y salvaje? También. ¿Entrega ese look “lumbersexual” que las chicas buscan últimamente? Desde luego.

La barba es nuestro accesorio preferido. Sobre todo desde que un estudio reafirmó que el vello facial de 10 días es particularmente atractivo para las mujeres. Es barato, natural, protege tu rostro de las inclemencias del tiempo, mantiene la humectación natural de la piel y hasta se puede adornar o ponerle flores.

Sin embargo, no es cosa de dejársela crecer y listo. Sobre todo después del descubrimiento del microbiologista John Golobic.

John Golobic: El hombre del descubrimiento

John Golobic: El hombre del descubrimiento

La cadena noticiosa KOAT lo contrató para hacer un experimento en Albuquerque, Nuevo México. El canal pidió a un grupo de voluntarios que pusieran sus barbas a disposición de un hisopo para tomar muestras de lo que se podía encontrar en el vello facial.

Los resultados hicieron que el microbiologista afirmara “no suelo sorprenderme, pero esto me sorprendió”. Muchas de las barbas tenían las bacterias propias de la cara. Sin embargo, había otras con la misma cantidad y tipo de bacterias que encuentras en un excusado, water, taza del baño, trono o como quieras llamarlo.

¿Necesitas algo más explícito o ya corriste a afeitarte? Acá tienes una imagen de los cultivos:

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Ahora, si te da pena deshacerte de tu barba (o de limpiarla como corresponde), la buena noticia es que es improbable de que estas bacterias te hagan enfermar. Sin embargo, con la misma certeza agregó que las cosas que se encontraron en algunas barbas en un síntoma “preocupante” de falta de aseo. Tanto, que indicó que si esa materia la encontraran en el agua potable, las autoridades obligarían a desinfectarlo todo.

La recomendación del experto es clara: evitar llevarse las manos a la barba.