Viajar en avión es un placer como pocos en esta vida. Comparable solo al sexo y a la comida.

Sin embargo, hay quienes piensan que por ser una experiencia tan sublime, pueden hacer lo que quieran. Y se les olvida que hay al menos otros 160 pasajeros metidos en la misma cabina que sufrirán las consecuencias.

No sacas nada con presumir en las fiestas de que eres un hombre de mundo, un tipo “viajado”, si antes de que la aeronave carretee por la pista ya estás mostrando la hilacha.

Por eso te queremos dejar con 10 cosas que no debes hacer arriba de un avión.

 

1. NO LLEVES TODA LA CASA DENTRO DE LA CABINA

Los aviones tienen compartimientos muy acotados para llevar lo que comúnmente conocemos como equipaje de mano. Aunque el viaje sea largo, no vas a necesitar llevar el saco de dormir, el hervidor de agua y el cooler. La sed y la necesidad de abrigo se pueden combatir presionando el botón para llamar a la aeromoza y pedirle que te traiga un te, una bebida o una frazada.

El equipaje de mano debe ser un bolso o maleta cuyas dimensiones permitan ponerlo debajo del asiento de adelante o en los portaequipajes.

 

2. NO TE SIENTES EN UN ASIENTO QUE NO TE CORRESPONDE

No hay algo más desagradable para un pasajero que encontrar que su asiento está siendo ocupado por otra persona y tener que explicarle boleto en mano al invasor de que su lugar está como 20 filas más atrás, al lado del baño.

No hagas lo que no te gustaría que te hicieran. Preséntate más temprano en el counter del aeropuerto o chequéate por Internet: ahí podrás cambiar tu ubicación. Si ya te metiste dentro del avión y te dieron unas ganas incontrolables de cambiarte a la ventana, es muy tarde. Quédate en tu asiento y, si el avión tiene espacios disponibles, conversa con los auxiliares de vuelo la posibilidad de cambiarte.

 

3. NO TE HAGAS EL LINDO CON LA AEROMOZA

El Club de los 10.000 pies existe. Pero las posibilidades de que la auxiliar de vuelo tenga unos deseos inconmesurables de tener sexo contigo en el baño del avión son más bien bajas. Entre otras, porque aunque tengas la belleza de un Brad Pitt o Leonardo di Caprio, la chica está trabajando y atendiendo pedidos de tragos, frazadas y bolsas de mareo. Un ambiente muy poco sexy.

Ten respeto por la auxiliar de vuelo. Nada de rozarle la mano mientras te pasa el café, ni de tocarle las piernas en el pasillo mientras te haces el dormido, ni de cerrarle un ojo. En el mejor de los casos, si una azafata quedó flechada contigo, te lo hará saber de alguna manera. En cualquier otro caso, serás otra persona más a quien atender.

 

4. NO TE HAGAS EL LINDO CON EL PASAJERO DE AL LADO

Habiendo quedado claro de que existe el club de tener sexo a la altura-crucero dentro el baño del avión, es muy importante que aprendas a leer las señales.

No creas que fue el destino el que puso a tu lado a esa rubia espectacular, modelo de la Tv. Probablemente fue una mala programación, un error del personal de tierra o era el último asiento que quedaba.

Por eso, aunque el viaje sea largo y vayas con esa rubia en el avión directo a Brasil, ten respeto por ella. Si te sientes con suerte, está bien preguntarle si le tiene miedo a las turbulencias y contarle alguna anécdota graciosa sobre tus 1.500 viajes alrededor del mundo. Pero si no hay ni un atisbo de sonrisa o de seguir la conversación, probablemente lo mejor sea concentrarse en la película, en la revista institucional del bolsillo de adelante o en esperar a que comiencen las ventas del Duty Free.

 

5. NO TE CORTES LAS UÑAS EN LA CABINA

Hay gente que lo hace en el metro. Otras, en la micro. Otras frente a su escritorio, en el trabajo.

Cortarse las uñas es necesario, pero al igual que otras actividades humanas tiene un contexto en donde es más adecuado efectuarla. Es cierto que hay que matar el tiempo de alguna manera, pero si las uñas ya están a punto de romper tu zapato quizás sea bueno considerar una ida al baño donde puedas efectuar esta actividad.

Otras actividades de aseo como ponerse desodorante, lavarse los dientes, también es aconsejable dejarlas para la intimidad y no para que lo observen las 200 personas restantes.

 

6. NO TE SAQUES LOS ZAPATOS NI CALCETINES
bark - CC VY 2.0

bark – CC VY 2.0

Está claro que el responsable de tu penetrante aroma a pie no eres tu. Desde luego, ha de ser el material de las zapatillas o algún bicharraco que se adhirió a ti en la ducha del Club de Polo.

Por lo mismo, antes de viajar busca un par de zapatos cómodos que permitan soportar las horas de vuelo. No te quites los zapatos ni calcetines dentro de la cabina. El viaje es de por si algo somnífero, pero de seguro la gente querrá esperar a que sirvan la cena al menos.

 

7. NO RECLINES TU ASIENTO COMO SI FUERA SILLA DE PLAYA

Antes de reclinar tu asiento, si vas en clase turista piensa lo siguiente: la persona de atrás puede estar llenando la ficha de inmigración o, peor aún, estar tomando un café o un té.

El asiento de un avión no es una hamaca ni una silla de playa. Por eso, si vas a reclinar el asiento, hazlo lentamente. Evítate peleas o rodillazos en la espalda. Evita que productos como el Knee Defender, por ejemplo, se hagan más comunes y necesarios por tu culpa.

 

8. NO TENGAS EL TELÉFONO PRENDIDO

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El famoso Modo Avión (en el que algunas personas deberían vivir permanentemente) no sirve en una parte importante de los vuelos comerciales. Recién hace algunos meses se está aceptando esta modalidad de funcionamiento de los aparatos electrónicos, pero en la mayor parte de los casos el teléfono debe estar apagado en el momento en que el aparato realiza labores de despegue y aterrizaje.

Hazle caso a las auxiliares de vuelo. Aunque no hayan correspondido tus guiños e indirectas de asociarte al Club de los 10.000 pies, ten el teléfono apagado cuando ellas lo piden.

 

9. NO ESCUCHES TU MUSICA EN UN VOLUMEN ALTO

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Ir en clase turista es mucho menos desagradable que viajar en el Metro de Santiago. Pero a veces puede ser una experiencia bastante íntima, dada la cercanía de los asientos.

Por eso, evita todo tipo de ruidos molestos. La rubia va a querer dormir en algún momento y no sacas nada con escuchar tu música sin audífonos: Arjona o Daddy Yankee no hacen milagros si la chica no quiso seguir con la conversación.

Si usas audífonos como una persona decente y civilizada, no creas que hacerte pedazos el tímpano es problema tuyo solamente. Los fonos igual dejan salir la música y, nuevamente, no permitirás dormir a la rubia. Y no hay algo tan terrible como una chica que no puede dormir por tu culpa.

 

10. NO DESCUIDES A TUS HIJOS

El avión es una obra de ingeniería hermosa, pero dista mucho de ser un patio de juegos. Está bien que tus hijos disfruten el vuelo, pero está mal que armen un partido de fútbol en el pasillo de la cabina.

Está mal que hagan víctima de sus pataletas al pasajero de adelante y le den patadas al asiento. Está mal que lloren desconsoladamente, por frío o hambre, y tu estés preocupado de ver una película en estreno para ahorrarte la plata del cine.

Los hijos son tu responsabilidad, no del colegio, no del resto de la comunidad. Por eso, asegúrate que estén cómodos, atendidos, abrigados, alimentados. Enséñales buenos modales para comportarse en un avión y así evitar que en el futuro tengan que leer guías como estas.